El estado Táchira enfrenta un panorama complejo debido a un frente frío proveniente de Colombia que ha generado una fuerte inestabilidad atmosférica en la zona fronteriza. En el sector montañoso de El Rosal de Jáuregui, quince familias se vieron obligadas a abandonar sus viviendas para salvaguardar sus vidas ante el riesgo inminente de deslizamientos de tierra. Paralelamente, el incremento del caudal del río Táchira provocó anegaciones en sectores estratégicos de la frontera, afectando incluso calles del sector La Parada en el lado colombiano.
Protección Civil Táchira advirtió que las precipitaciones continuarán debido al choque de vientos provenientes del sur de Venezuela y del país vecino. Para mitigar el impacto en el abastecimiento, las autoridades locales lograron restablecer el tránsito en rutas que permanecían bloqueadas por derrumbes, garantizando de esta manera la movilidad de la carga de alimentos producidos en la región andina hacia el resto del país.
En el estado Lara, las lluvias del fin de semana provocaron un deslave de magnitud que obstruyó totalmente la carretera hacia La Cascada del Vino, dejando a cuarenta y cinco turistas procedentes de Caracas, Valencia y Barquisimeto aislados en el sector. Equipos de emergencia y autoridades regionales se desplegaron en el lugar para realizar las labores de despeje de la vía, con el objetivo de permitir el retorno seguro de los visitantes en las próximas horas.
La parroquia Siquisique del municipio Urdaneta ha sido una de las zonas más golpeadas tras el desbordamiento de cuatro quebradas. El reporte técnico detalla treinta y cinco viviendas con diversos grados de afectación, incluyendo anegaciones, colapsos parciales de paredes y daños severos en techos. Además, se registró la inundación de dos unidades educativas y la formación de fallas de borde que comprometen la estabilidad de las vías principales, lo que ha activado protocolos de asistencia humanitaria para la reposición de enseres y el resguardo de los ciudadanos afectados.
En el estado Zulia, la preocupación se concentra en la seguridad alimentaria y el sector agropecuario. La Federación de Ganaderos de la Cuenca del Lago alertó sobre el riesgo inminente de inundación de al menos ciento cincuenta mil hectáreas productivas en los municipios Catatumbo y Colón. El gremio instó a las autoridades regionales a ejecutar labores urgentes de reforzamiento en los diques de los ríos Catatumbo y Zulia para evitar una pérdida económica que se considera masiva para el sector.
La posible anegación de estas tierras no solo afectaría directamente el patrimonio de los productores locales, sino que pondría en riesgo la cadena de suministro de productos básicos como carne y leche hacia los principales centros de consumo de Venezuela. Los equipos técnicos permanecen en comunicación constante con los entes municipales para monitorear los niveles de los caudales y ejecutar obras de contención de emergencia ante la persistencia del mal tiempo.
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