La jueza federal Analisa Torres, quien asumió la conducción del proceso legal contra Nicolás Maduro y Cilia Flores en Estados Unidos, dictaminó la continuidad de todo el calendario judicial, dejado por el fallecido juez Alvin Hellerstein.
En el documento emitido por la corte de Nueva York, la jueza dejó constancia formal de la muerte de su predecesor. A su vez, fundamentó su decisión de conservar el esquema de trabajo actual para prevenir escenarios de incertidumbre durante el desarrollo del litigio.
Ratificación del cronograma judicial
La resolución de la corte federal determina que la agenda previa no sufrirá alteraciones operativas. En el texto oficial, la jueza explicó que esta medida legal se ejecuta "Con el fin de garantizar una administración de justicia ordenada y eficiente, y evitar cualquier perjuicio, alteración o incertidumbre".
Bajo este lineamiento, la orden establece que se mantendrán activas "todas las directrices, plazos y comparecencias programadas, incluida la fecha del juicio" que habían sido fijadas previamente durante la gestión de Hellerstein, informó AlbertoNews.
Instrucciones para los acusados
Como parte del dictamen, la jueza Torres ordenó a las partes que integran el caso Maduro-Flores acatar rigurosamente los tiempos fijados en el calendario vigente. El cumplimiento de estos plazos es de carácter obligatorio, salvo que el tribunal emita posteriormente una nueva decisión que reestructure la agenda procesal, señaló
El proceso judicial fue reasignado al despacho de la jueza Torres el miércoles, como consecuencia del fallecimiento del magistrado Hellerstein, quien lideraba el caso.
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