En las zonas populares y de clase media, como San Martín, Quinta Crespo y El Paraíso, los toldos improvisados se convierten en centros de reunión matutinos.
Los caraqueños prefieren estos puntos de venta sobre las grandes cadenas de supermercados debido a la frescura percibida y la posibilidad de acceder a "combos".
Actualmente, el tomate, la cebolla, la papa y la zanahoria encabezan la lista de los productos más solicitados, aunque sus precios presentan fluctuaciones diarias.
Lugares y precios
Los rubros más económicos y rotativos se agrupan frecuentemente bajo ofertas atractivas para incentivar el volumen de venta.
Los precios se distribuyen de la siguiente manera:
- Tomate: El precio varía, pero se puede conseguir 4 por 500 bolívares o en 350 el kilo.
- Cebolla morada: Se cotiza como un producto premium dentro de la categoría, alcanzando los 1.300 bolívares, mientras que la cebolla blanca entre 700 bolívares el kilo.
- Papa y Zanahoria: Estos tubérculos se mantienen en 450 bolívares el kilo. El pimentón alcanza los 900 bolívares.
- El medio kilo de repollo va entre 250 y 450 el kilo. Mientras que los plátanos en 900 el kilo.
- La remolacha se encuentra en 400 el kilo, perejil y el cilantro y cebollín en 1.000 bolívares.
Todo lo demás lo dejan a $ 1 o a 1.200 bolívares.
Es común encontrar promociones de 3 unidades de verdura variada por 2 o 4 kilos de alguna verdura por una cifra redonda, lo que permite al comerciante vaciar los huacales antes de que el producto pierda su firmeza.
Esta estandarización ayuda al caraqueño a calcular mentalmente su gasto total sin necesidad de usar una calculadora en cada parada del pasillo.
No solo de hortalizas vive el mercado capitalino; los aliños verdes y las frutas de temporada completan la oferta de los toldos de los gochos.
El ají dulce, ingrediente fundamental del sofrito venezolano, se vende por aproximadamente 1.400 bolívares
En el apartado de las frutas, la lechosa, la mandarina y los cambures dominan los puestos por su abundancia.
La lechosa se ofrece a 400 bolívares, mientras que la mandarina y la naranja suelen venderse en bolsas de varios kilos por 500 bolívares.
El kilo de cambur en 940 y el medio en 450 bolívares. Los consumidores aprovechan estas frutas de bajo costo para sustituir jugos industriales o meriendas procesadas.
Resiliencia del comercio andino en Caracas
A pesar de los retos que implica el transporte desde los Andes hasta la capital (combustible, alcabalas y estado de las vías), la presencia de estos toldos y abastos es garantía de seguridad alimentaria para Caracas.
Varios comerciantes comentaron que las personas se llevan más papas y zanahorias porque es un rendidor en las comidas que contiene proteínas como pollo y carne.
"A veces uno se cansa de comer lo mismo y busca de hacer un puré de papa o alguna ensalada que tenga tomate y cebolla", comentó una compradora.
"En la merienda cuando no les quiero dar chucherías a mis hijos le hago merengada de cambur con avena y los deja satisfecho hasta la cea", explica una madre.
El éxito de los abastos de hortaizasen Caracas reside en su cadena de suministro vertical. Al ser ellos mismos los productores en Mérida, Táchira y Trujillo, eliminan intermediarios que encarecen el producto.
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