La ex primera dama Hillary Clinton emitió valoraciones sobre el estado actual de las críticas a la Casa Blanca y las remodelaciones del edificio gubernamental, al señalar que las alteraciones decorativas ejecutadas por la administración del presidente Donald Trump distorsionan el carácter del inmueble.
Cuestionamientos al estilo del Despacho Oval
Durante una intervención en el pódcast Pivot, conducido por la periodista Kara Swisher, Clinton fijó posición sobre los elementos incorporados en las instalaciones de la sede del Ejecutivo.
“Me entristece — me entristece que sea tan vulgar, y es un reflejo de, ya sabe, su personalidad narcisista y su necesidad de sentirse importante, incluida la idea de pegar adornos dorados por todas las paredes del Despacho Oval”, afirmó.
En la misma transmisión, la ex candidata agregó:
“Este es un hombre cuya mente, al parecer, va a: ‘¿Dónde puedo añadir más oro?’, en lugar de: ‘¿Cómo salgo de Irán sin parecer el perdedor que soy?’”.
Observaciones sobre el proyecto del salón de baile
En relación con las obras de infraestructura iniciadas tras la demolición del Ala Este, Clinton analizó las implicaciones de la edificación del espacio de eventos.
“El próximo presidente va a tener una gran decisión. ¿Qué haces con un salón de baile a medio terminar?”, cuestionó al referirse a la estructura como un “carbunclo en el costado de la Casa Blanca”. Ante la pregunta sobre cuál acción tomaría ella respecto a la edificación, respondió: “No lo sé”.
Respuesta de la vocería gubernamental
Tras la difusión de las declaraciones, la representación oficial del Ejecutivo emitió un pronunciamiento por intermedio de su vocero, Davis Ingle.
“Hillary Clinton nunca tuvo la oportunidad de decorar el Despacho Oval como presidenta porque sufrió una derrota humillante a manos del presidente Trump, de la que nunca se ha recuperado”, señaló el portavoz.
Visita nuestra sección: Internacionales
Mantente informado en nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube