Vivir en Estados Unidos (EEUU) implica hoy enfrentar una constante carrera de obstáculos digitales: filtrar llamadas sospechosas, desconfiar de mensajes urgentes del proveedor telefónico o dudar de avisos sobre paquetes no entregados.
Nuevos estudios elaborados por el Centro Associated Press-NORC (AP-NORC) y Gallup junto a Stop Scams Alliance confirman que los intentos de fraude dejaron de ser incidentes aislados para convertirse en una molestia diaria que afecta a cerca de 3 de cada 10 adultos en el país, dejándoles pérdidas económicas y robo de datos personales.
Sin embargo, a pesar de la escala del problema, existe un muro silencioso: la inmensa mayoría de las víctimas decide no reportar lo ocurrido al gobierno o a la policía.
Radiografía del fraude: ¿Cómo y a quiénes contactan?
Los datos revelan que la exposición a los estafadores es casi omnipresente, aunque ciertos grupos e infraestructuras son atacados con mayor severidad:
- Inundación diaria: el 58% de los adultos en EEUU reporta recibir diariamente correos, llamadas, mensajes de texto o anuncios engañosos.
- Adultos mayores en la mira: el 70% de las personas mayores de 60 años señala ser contactada por delincuentes al menos una vez al día, en comparación con el 40% de los menores de 30 años.
- Plataformas más utilizadas:
- Facebook y Facebook Messenger: utilizados en cerca del 40% de los intentos de fraude reportados.
- WhatsApp e Instagram: presentes en aproximadamente el 20% de los casos cada una.
- Otras vías frecuentes: mensajes falsos de bancos y alertas engañosas sobre envíos de paquetería.
El costo económico: perder dinero es solo la mitad del problema
El impacto económico de estas tramas suele golpear directamente el presupuesto familiar:
- Frecuencia del golpe: cerca de 1 de cada 10 adultos sufrió una estafa (o alguien en su hogar) perdiendo dinero o acceso a cuentas bancarias durante el último año. Un 10% adicional ha sido estafado en múltiples ocasiones.
- Monto de las pérdidas: casi la mitad de los hogares afectados reportó pérdidas superiores a los $500, situándose la media de afectación entre los $125 y $2.000.
- Daño a negocios y familias: casos más sofisticados, como la suplantación de identidad de empleados o proveedores mediante trasferencias cambiadas, han generado fraudes que superan los $15.000.
El dilema del silencio: ¿Por qué las víctimas no reportan?
A pesar de que el 80% de la población considera que el gobierno hace muy poco para prevenir los fraudes, muy pocos recurren a las instituciones públicas cuando ocurre un delito.
Mientras el 55% de los afectados acude a su banco o tarjeta de crédito para intentar frenar los cargos, solo el 18% acude a la policía local/estatal y apenas un 13% reporta a agencias federales como la Comisión Federal de Comercio (FTC) o el FBI.
¿Las razones principales del desinterés por denunciar?
- Falta de fe en la recuperación: el 75% de las víctimas no denuncia porque cree firmemente que las autoridades no podrán recuperar su dinero.
- Desconocimiento del proceso: el 58% admite no saber exactamente ante qué organismo presentar la denuncia.
- Baja confianza en el sistema: solo un tercio de los adultos afirma estar seguro de saber qué pasos dar si perdiera $5.000 hoy en un fraude.
¿Qué hacer si eres víctima o identificas una estafa?
Si recibes un contacto sospechoso o fuiste víctima de un engaño, actuar con rapidez incrementa las posibilidades de mitigar los daños:
- Corta toda comunicación de inmediato: no respondas a llamadas de números desconocidos ni hagas clic en enlaces de mensajes urgentes (SMS o WhatsApp).
- Comunícate directamente con tu banco: si proporcionaste información bancaria o autorizaste un pago, llama al número oficial que figura en el reverso de tu tarjeta de débito o crédito para congelar cuentas y disputar los cargos.
- Verifica identidades: si te escriben diciendo que es un familiar en problemas, un conocido de redes sociales o tu empleador, cuelga y contáctalos por otra vía antes de enviar dinero.
Para la comunidad hispana e inmigrante en EEUU (independientemente de su estatus legal), es crucial conocer los siguientes aspectos que suelen limitar la denuncia del fraude:
- El estatus migratorio no es un impedimento para denunciar:
- Agencias federales de protección al consumidor, como la Comisión Federal de Comercio (FTC) y la Oficina de Protección Financiera del Consumidor (CFPB), no solicitan información sobre el estatus migratorio ni comparten reportes con autoridades de inmigración para estos fines. Denunciar ayuda a frenar la operación de las redes criminales.
- Canales oficiales de denuncia en español:
- FTC en español: se pueden enviar reportes oficiales sobre cualquier tipo de fraude directamente en el portal web oficial ReporteFraude.ftc.gov o llamando al 1-877-382-4357 (opción en español).
- Delitos cibernéticos y grandes estafas (FBI): el Centro de Quejas de Delitos en Internet del FBI acepta reportes en IC3.gov en caso de hackeos, suplantación de identidad o robos bancarios complejos.
- Fraudes bancarios o prestamistas: la CFPB permite interponer quejas contra entidades financieras en español mediante su línea telefónica (855) 411-2372.
- Estafas comunes dirigidas a hispanos e inmigrantes:
- Falsos tramitadores / "Notarios": en EEUU, un notario no es un abogado. Hay que evitar pagar a personas que prometen regularización migratoria o permisos de trabajo a cambio de cobros en efectivo o giros por aplicaciones.
- Ofertas de empleo falsas: cobros por "equipos de trabajo" o capacitaciones previas para trabajos remotos.
Visita nuestras secciones: Servicios e Internacionales
Para mantenerte informado, sigue nuestros canales en Telegram, WhatsApp y Youtube