El destino del dinero en cuentas bancarias tras el fallecimiento de una persona en Estados Unidos no es un proceso automático y depende de varios factores.
La familia no debe asumir que el cónyuge o los herederos recibirán los fondos sin más. La forma en que se abrió la cuenta, la designación de beneficiarios y las leyes estatales influyen en cómo se manejarán los activos.
Cuentas
Las cuentas conjuntas suelen tener una cláusula de derecho de supervivencia, lo que permite que el dinero pase al titular sobreviviente.
Sin embargo, si la cuenta está estructurada como "tenants in common", los fondos del fallecido se distribuyen según el testamento o las leyes estatales.
Por lo tanto, es importante verificar cómo está configurada la cuenta antes de hacer suposiciones sobre la herencia, según señala Solo Dinero.
En el caso de cuentas individuales sin beneficiarios designados, los fondos entran al patrimonio del fallecido y pueden requerir un proceso de probate para su distribución, lo que puede demorar el acceso al dinero.
Las cuentas con designación "payable on death" (POD) permiten transferir fondos directamente a un beneficiario, evitando complicaciones adicionales. Por ello, es esencial revisar y actualizar regularmente las designaciones de beneficiarios.
Recuerde
Es un mito que el banco se queda con el dinero tras el fallecimiento. Aunque el banco puede solicitar documentos como el certificado de defunción, los fondos siguen perteneciendo al titular o a quienes tengan derecho a ellos.
Además, las deudas del fallecido pueden influir en la distribución, pero no implican que los familiares deban asumir esas deudas personalmente.
Antes de abrir cuentas conjuntas, es recomendable considerar las implicaciones y derechos que se otorgan a los cotitulares.
Visita nuestra sección: Servicios e Internacionales
Mantente informado en nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube