Un bronceador sirve para potenciar la protección innata de la piel mediante la formación de melanina, comparten expertos de Framacias Carrascosa. Estos ayudan a que la piel produzca más melanina ante la exposición solar y así dar más color.
Sin embargo, existe un bronceador o bronzer de maquillaje, un cosmético que se aplica para dar color temporal y se retira con agua y jabón.
¿Qué es el bronceador o bronzer?
Este es un producto cosmético que se utiliza para aportar calidez, luminosidad y un aspecto de piel bronceada por el sol. Es decir, es un producto que se utiliza para conseguir un aspecto saludable y radiante, “como si acabaras de regresar de unas vacaciones bajo el sol”, señalan los expertos de Maybelline.
Por su parte, según refiere la Inteligencia Artificial, tiene sub tonos y se aplica en las zonas donde el sol incide de manera natural, como pómulos, sienes y nariz.
Sácale provecho
La clave está en aplicar correctamente el bronceador en las zonas del rostro donde incide el sol de forma natural, y difuminar bien el producto con movimientos circulares; para ello se recomienda el uso de una brocha limpia. Comienza aplicando poca cantidad y ve añadiendo más si es necesario, recuerda que es mejor quedar corta que pasarse, porque el exceso de bronzer da un aspecto artificial.
De igual manera, es esencial elegir la textura adecuada, sobre todo, en aquellas féminas de avanzada edad, pues en las pieles maduras la aplicación requiere un enfoque más estratégico para combatir la deshidratación, las líneas de expresión o los cambios del tono en la piel.
“Fundamentalmente la piel madura tiende a seca, con lo cual hay que utilizar texturas como más jugosas, más cremas. También aparecen, evidentemente, líneas de expresión o arruguitas”, explica Roberto Siguero, National Make Up Artist de Lancome en España, comparte la web de Mujer Hoy.
En tal sentido, el experto advierte que, los bronceadores tradicionales en polvo pueden no ser adecuados, ya que la piel está más seca, y esto puede hacer que se marquen más las arrugas. Además, añade que, una clave importante es que todo lo que tiene un acabado brillante o irisado acentúa la arruga o líneas de expresión, por lo que se recomienda el uso de un producto mate.
¿Cómo aplicarlo? Siguero apuesta por aplicar una base de maquillaje del mismo tono de la piel y luego dibuja sobre el rostro un tres, con este gesto mantiene zonas con el tono natural y otras con efecto bronceado, logrando un acabado más realista.
“El experto explica que empieza ‘por la frente, paso por la sien, bajo al pómulo y luego retrocedo hacia el nacimiento de la oreja y la mandíbula’, detalla. Este movimiento en forma de ‘tres’ se repite en ambos lados del rostro y, bien difuminado, consigue un resultado equilibrado y favorecedor”.
Visita nuestra sección Variedades
Mantente informado en nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube
