Intervención temprana tras un sismo: clave para prevenir el trauma psicológico

Primeros auxilios emocionales reducen el impacto del pánico y evitan graves trastornos futuros

Martes, 04 de agosto de 2026 a las 11:00 pm
Intervención temprana tras un sismo: clave para prevenir el trauma psicológico
Foto: Magnific

Los desastres naturales, como los sismos de gran magnitud, transforman drásticamente la cotidianeidad y alteran la sensación de seguridad de las personas. En estos escenarios críticos, el miedo severo activa mecanismos biológicos de supervivencia orientados a la huida, desencadenando con frecuencia episodios de pánico o intensas crisis de ansiedad.

Esta respuesta orgánica frente a una amenaza real es comprensible; sin embargo, cuando el estado de alerta cerebral se prolonga, puede originar un desgaste físico y emocional significativo.

El abordaje preventivo en la salud mental se convierte en un pilar fundamental de la atención médica de emergencia. La asistencia psicológica inmediata permite contener el sufrimiento psíquico, estabilizar las funciones del cuerpo afectadas por el estrés y brindar herramientas prácticas a la población. Con ello, no solo se gestiona la emergencia del momento, sino que se protege el bienestar integral y se promueve una recuperación equilibrada a largo plazo.

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Consecuencias del trauma no atendido

La atención oportuna resulta esencial para desactivar la respuesta de alarma en el sistema nervioso. En las primeras horas tras un movimiento telúrico, la memoria del evento puede reaccionar ante ruidos cotidianos como si el peligro continuara. Para evitar esta hiperreactividad, los especialistas sugieren aplicar primeros auxilios psicológicos centrados en la contención.

En lugar de presionar a la persona para que hable, se recomienda acompañarla en silencio, ayudarla a enfocar su atención en el entorno presente y guiar su respiración con inhalaciones breves y exhalaciones prolongadas, lo cual calma la agitación orgánica.

Prescindir de este acompañamiento inicial incrementa el riesgo de que el impacto emocional se consolide en la estructura cognitiva. La falta de contención favorece la aparición posterior de trastorno de estrés postraumático, insomnio crónico o depresión.

Asimismo, la tensión sostenida deteriora progresivamente el sistema cardiovascular e inmunológico, al tiempo que dificulta la superación de los procesos de duelo. Por ello, instituciones como el Grupo Médico Santa Paula resaltan la importancia de buscar atención profesional especializada para reconstruir la estabilidad emocional tras una crisis.

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