Ernesto Linzalata: El running me devolvió el control

"Para él, el periodismo da el impulso inicial; correr, la fuerza para mantenerse firme"

Viernes, 03 de julio de 2026 a las 07:00 am
Ernesto Linzalata: El running me devolvió el control

Ernesto Linzalata ha pasado buena parte de su vida entre dos rutas que, aunque parecen distintas, terminan encontrándose en el mismo punto: la búsqueda de equilibrio. Una de ellas es la del periodismo, donde aprendió que la información exige precisión, paciencia y una mirada que no se deje arrastrar por impulsos. La otra es la del asfalto, donde descubrió que cada kilómetro enseña algo sobre la mente, el cuerpo y la capacidad de sostenerse incluso cuando el cansancio aparece.

En su trayectoria como periodista, docente y maratonista, ha entendido que la imparcialidad y la resistencia no son conceptos aislados. “La búsqueda de la imparcialidad te define desde el primer día… pero la resistencia del corredor es la que te enseña a sostener esa verdad en el tiempo”, dice. Para él, el periodismo da el impulso inicial; correr, la fuerza para mantenerse firme.

Por eso, en el Día del Periodista celebrado el pasado 27 de junio en Venezuela, su historia adquiere un sentido especial. En un oficio que exige claridad en medio de la presión, su mirada recuerda que la profesión no es una carrera de velocidad, sino un maratón donde cada paso importa. La ética, como el ritmo, se construye con constancia.

Y así como en el camino aprendió a dosificar la energía, en la redacción aprendió a medir la palabra. Ambas disciplinas lo han acompañado durante décadas y hoy se reflejan en cada una de sus respuestas, donde el rigor y la resistencia aparecen como dos caras de la misma ruta.

Z3D: ¿Cómo lo aprendido haciendo/enseñando sobre periodismo fortaleció su amor por las carreras?

EL: El periodismo te enseña a observar el entorno, a planificar, a tener estrategia y, sobre todo, a escuchar. Cuando estás en una carrera de largo aliento, necesitas esa misma cabeza fría. Enseñar me dio la paciencia para entender los procesos, y hacer periodismo me dio la autodisciplina. Al final hacer una entrevista o enfrentarte a un maratón requieren lo mismo: no dejarte arrastrar por el impulso del primer kilómetro (o del primer rumor) y saber dosificar la energía para llegar a la meta.

Z3D: ¿Qué momento en su carrera profesional lo empujó a buscar refugio en el running?

EL: El momento más duro y definitivo fue entre 2001 y 2002, con el despido político e injusto de los 20.000 trabajadores de PDVSA. Para ese momento tenía 12 años en la industria petrolera, siempre en el área de Comunicaciones. Ver cómo se desmoronaba el esfuerzo de años por razones ajenas a la meritocracia fue un golpe tremendo. En medio de esa incertidumbre y de la crisis del país, el asfalto se convirtió en mi salvación. Hace 25 años, cuando me calcé los zapatos para correr en serio, no solo buscaba mover las piernas, buscaba un espacio para pensar, reflexionar, drenar la frustración y convencerme de que, aunque me hubieran cerrado una puerta profesional, mi vida y mi marcha seguían adelante. El running me devolvió el control.

Z3D: ¿Cuál fue el principal aprendizaje de sus primeros kilómetros que le hizo decir: "esto me va a servir para ser mejor periodista"?

EL: El manejo de la frustración y la paciencia. En el periodismo hay investigaciones que se caen o fuentes que te llenan el camino de obstáculos. Correr te enseña que, a pesar del cansancio, hay que seguir. Un kilómetro primero y después otro más. Si llevas eso al periodismo la conclusión es que la búsqueda de la información solo termina en el momento en que sientes que cada uno de los ingredientes que se necesitan para satisfacer las expectativas del lector están en la mesa.

Z3D: ¿Qué es más complejo entrenar: a los futuros periodistas o a las propias piernas frente al cronómetro?

EL: Formar a los futuros periodistas es infinitamente más complejo. A las piernas las entrenas con máquinas, nutrición, constancia y kilómetros. Es una ecuación donde el cuerpo, tarde o temprano, responde al estímulo si eres disciplinado. Pero moldear la ética, el criterio analítico y el compromiso social de un estudiante en el aula o de un profesional recién graduado requiere conectar con su fibra humana. 

Z3D: Si su trayectoria profesional fuera una carrera, ¿en qué kilómetro diría que se encuentra ahora?

EL: En el kilómetro 35. Es ese punto del maratón donde el terreno recorrido ha sido largo y gratificante, donde la mente está más clara que nunca. A esa altura no corres con ansiedad. Lo haces con la experiencia acumulada, disfrutando el paisaje, dosificando el paso y con la certeza absoluta de que vas a cruzar la meta con los brazos en alto. 

Z3D: ¿Cómo ha logrado compaginar la comunicación con su amor por las carreras?

EL: Nunca los vi como mundos separados. Para mí correr es el espacio donde edito mis pensamientos. Muchas de las mejores ideas surgen corriendo solo en la mañana en el Parque del Este. La comunicación tiene a otros como foco, mientras el running es una comunicación hacia adentro, un diálogo conmigo mismo. Al final, logré un equilibrio perfecto: corro para mantenerme en forma y pensar, y escribo para compartir contenidos de interés, sean financieros o sobre carreras y maratones, con otros. 

Z3D: ¿Qué ha sido lo más valioso que ha aprendido mientras compite?

EL: Llevo 51 maratones y cada uno me ha enseñado algo, pero lo más valioso es la humildad. El asfalto no sabe de títulos universitarios, de trayectoria ni de egos. Cuando estás en el kilómetro 38 de una carrera, eres tú contra tu mente. Compitiendo aprendí que el verdadero rival nunca es el que va al lado, sino los fantasmas propios que te dicen "abandona". Aprender a callar esa voz interna y seguir adelante es la lección de vida más grande que me he llevado.

Z3D: ¿Cómo ser una mejor persona sabiendo comunicarse y logrando superar cada kilómetro?

EL: Te haces mejor persona cuando entiendes que tanto la palabra como el running tienen un impacto en los demás. Saber comunicarse implica empatía, escuchar al otro y transmitir una información con respeto. Superar cada kilómetro da templanza y a la vez te hace humilde. Cuando logras combinar ambas cosas, te conviertes en alguien que puede inspirar a otros a ser mejor persona.

Por Wanda López Agostini
Fotos Cortesía 
Coordenadas @42kilometros 

Visita nuestra sección Variedades

Mantente informado en nuestros canales de WhatsAppTelegram y YouTube

TEMAS DE HOY:
VENEZUELA
Escoge tu edición de 2001online.com favorita
Venezuela
América