Desde niños se nos habla de la importancia de los huesos y es que no son solo simples estructuras estáticas, sino órganos vivos y dinámicos que cumplen funciones vitales para la supervivencia del cuerpo humano, refiere la Inteligencia Artificial.
En otras palabras, los huesos ayudan a dar sostén al cuerpo y proteger órganos importantes. Éstos son órganos vivos que crecen y se fortalecen hasta los 30 años. Sin embargo, se mantienen dinámicos durante toda la vida, pasando regularmente por un proceso llamado remodelación, la cual necesita de numerosas vitaminas para que se concrete.
¿Cómo cuidar los huesos?
Según los especialistas de la salud, el cuerpo necesita calcio para que los huesos se mantengan densos y fuertes, pero, además, para la correcta absorción de calcio es necesario consumir alimentos ricos en vitamina D como pescados y carnes, suplementos vitamínicos y permanecer tiempos cortos bajo la luz solar.
También es importante hacer ejercicios, como, caminar, correr, subir escaleras, jugar tenis y hasta bailar.
De igual manera, para gozar de una buena salud ósea se deben adoptar hábitos saludables, como alimentación equilibrada, no fumar, mantener el peso adecuado y dormir bien, por ejemplo.
Adicional a ello, se invita a incluir entre sus cuidados el consumo de vitaminas, que actúen en equipo como minerales como el calcio para formar y reparar el tejido óseo.
Vitaminas importantes
Te enlistamos las principales 3 vitaminas que debes consumir para cuidar tus huesos:
1. La vitamina D es esencial para que el intestino absorba eficazmente el calcio para construir huesos fuertes. En particular, la vitamina D3 es el principal componente en el proceso de la síntesis de proteínas. Esta es una de las vitaminas principales para la salud ósea, pero hay otras muy importantes.
2. Vitamina C. El ácido ascórbico, también conocido como vitamina C, desempeña un papel vital en la producción y síntesis de colágeno. También ayuda a aumentar la absorción de calcio en el organismo y a neutralizar los radicales libres que pueden dañar el tejido óseo.
Esta vitamina actúa en sinergia con otros nutrientes que fortalecen los huesos, como la vitamina D y el calcio. Entre las fuentes donde hallarás vitamina C están: los cítricos, las fresas, el kiwi, los tomates, los pimientos, las coles de bruselas, la col rizada y las verduras de hoja verde.
3. Vitamina K. Esta vitamina desempeña un papel crucial en la atracción y fijación del calcio, necesario para mineralizar los huesos. Específicamente la vitamina K2, tiene un efecto positivo en la densidad mineral ósea, ya que fija el calcio en los huesos.
Las bacterias buenas del intestino producen alrededor del 80% de la vitamina K que necesitas, el resto proviene de los alimentos, como las espinacas y otras verduras de hoja verde, los aguacates, el kiwi, la soja y las semillas de calabaza.
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