Hace un año, el comediante venezolano George Harris protagonizó uno de los momentos más complicados en la historia reciente del Festival Internacional de la Canció de Viña del Mar cuando su rutina fue abucheada desde los primeros minutos, obligándolo a interrumpir su presentación antes de tiempo. La reacción del público, conocido como el “Monstruo” por su exigencia y severidad, dejó una marca en la carrera del humorista y desató un debate intenso sobre los motivos detrás de aquel fracaso.
En contraste, en la edición 2026 del mismo festival,el maracucho Esteban Duch logró lo que parecía imposible para un humorista extranjero: conquistar a la audiencia, ganar aplausos y risas genuinas en un escenario reconocido por su nivel de exigencia.
El fracaso de George Harris
La presentación de George Harris en Viña 2025 estuvo marcada por abucheos persistentes desde los primeros minutos de su rutina. El comediante intentó responder al rechazo con comentarios que confrontaban al público, lo que terminó por aumentar la tensión y complicar aún más su actuación. Algunos de los momentos más recordados incluyen frases que intentaban desviar la hostilidad, pero que fueron interpretadas como provocativas, como “si no les gusta, vayan a comprar un refresco”.
Previo a su presentación, Harris había generado controversia con comentarios críticos hacia figuras políticas locales, lo que avivó las expectativas y la tensión del público. Él mismo describió la experiencia como “bizarra” y reconoció que no debió aceptar la invitación, ya que había recibido advertencias sobre la intensidad del público y amenazas previas. Además, en entrevistas posteriores, acusó a ciertos sectores de practicar xenofobia y boicot, aunque analistas coinciden en que una parte del fracaso se debió a la falta de adaptación cultural a la audiencia chilena, que es conocida por ser extremadamente exigente con los humoristas que no logran conectar desde el inicio.
Esteban Düch: afinidad cultural y preparación que conquistan al público
El caso de Esteban Düch en Viña 2026 refleja lo opuesto. Düch ha vivido más de diez años en Chile, ha desarrollado su carrera en el circuito local y ha hecho giras por todo el país, lo que le ha permitido conocer de cerca los gustos y códigos del público chileno. Su comedia se basa en referencias y situaciones locales que generan identificación y complicidad, en lugar de imponer un estilo ajeno al contexto.
Düch mismo ha reconocido que su conocimiento del humor chileno y su formación en escenarios locales fueron clave para conquistar al público del festival. Además, mostró respeto hacia George Harris, calificándolo como un gran comediante y destacando que cualquier artista puede tener una mala noche, subrayando que su éxito no pretende menospreciar la experiencia de Harris. Su rutina incluyó referencias sutiles a la polémica del año anterior, generando risas sin confrontar directamente al colega, lo que evidenció su capacidad de adaptación y manejo del escenario.
Diferencias
La diferencia entre Harris y Düch se puede resumir en dos palabras: contexto y preparación. George Harris llegó con una comedia más universal, influida por su trayectoria internacional, pero sin haber calibrado su material según los códigos del público chileno, lo que derivó en rechazo. Por otro lado, Esteban Düch conoce los tiempos, referencias y sensibilidades del público local, lo que le permite generar complicidad inmediata y recibir aplausos incluso de los espectadores más críticos, además, Duch ha hecho giras por todo el país, ya los chilenos lo conocen y lo aceptan.
El propio Düch ha destacado que la clave no es únicamente ser gracioso, sino entender a la audiencia y adaptarse a ella, algo que hizo con éxito en la Quinta Vergara. Su victoria frente al “Monstruo” demuestra que la familiaridad cultural y la preparación específica pueden ser tan determinantes como el talento humorístico en sí.
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