La Organización de las Naciones Unidas (ONU), informó en sus últimos reportes que la ofensiva israelí en el Líbano ya provocó una crisis humanitaria de al menos 96.000 desplazados internos.
Según los datos, la mayoría de estas personas se encuentran en albergues improvisados tras huir de los bombardeos masivos en el sur del país.
Sin embargo, las autoridades advierten que la cifra real es considerablemente mayor, ya que miles de familias buscan refugio por su cuenta en el norte sin registrarse oficialmente.
Éxodo hacia Siria y países vecinos
De acuerdo con la agencia EFE, la intensidad de los ataques forzó a miles de personas a cruzar las fronteras para salvar sus vidas. Se estima que unos 50.000 ciudadanos sirios que vivían en Líbano decidieron regresar a su país de origen.
A este movimiento se suman cerca de 3.600 libaneses que también cruzaron la frontera siria buscando seguridad ante la falta de alternativas en su propio territorio.
Situación de incertidumbre en Irán
En cuanto a Irán, el panorama es complejo tras los ataques de EEUU e Israel. Aunque los datos son difíciles de verificar con precisión, el gobierno iraní informa que al menos 100.000 personas abandonaron sus casas en la capital, Teherán. Por ahora, no se detectó un movimiento masivo de refugiados hacia naciones fronterizas como Turquía, Irak o Pakistán, aunque la vigilancia en las zonas de frontera es constante.
Una región bajo máxima presión
La ONU recuerda que, antes de estos ataques, Oriente Medio ya era el hogar de casi 25 millones de desplazados y refugiados. Este nuevo flujo de personas se suma a una red de asistencia que ya estaba saturada por conflictos anteriores, lo que dificulta la entrega de alimentos, medicinas y refugio para los nuevos afectados por la guerra entre Israel e Hizbulá.
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