El barril de Brent superó los 102 dólares, mientras que el WTI se acercó a los 97 dólares, reflejando un entorno cargado de incertidumbre. Este comportamiento responde principalmente a factores geopolíticos que afectan la estabilidad del suministro energético global.
Factores que impulsan el alza
El incremento en las cotizaciones se vincula a recientes anuncios del presidente Donald Trump, quien planteó acciones militares para controlar el tránsito marítimo en una de las rutas más importantes del mundo.
El estrecho de Ormuz, por donde circula una quinta parte del petróleo global, se ha convertido nuevamente en el centro de tensión.
Negociaciones sin resultados concretos
El escenario se complica tras el fracaso de las conversaciones entre Estados Unidos e Irán, que finalizaron sin acuerdos ni avances claros. Luego de extensas reuniones en Pakistán, ambas partes mantuvieron posiciones firmes, lo que evidencia la dificultad para alcanzar consensos en temas sensibles como el programa nuclear iraní.
Esta falta de entendimiento incrementa la percepción de riesgo en los mercados, que reaccionan rápidamente ante cualquier señal de conflicto prolongado.
Otro factor clave es la proximidad del vencimiento del alto el fuego, previsto para el 22 de abril. La ausencia de claridad sobre los próximos pasos mantiene en alerta a la comunidad internacional, mientras distintos actores buscan evitar una escalada mayor.
La tensión en Oriente Medio ya genera efectos palpables en el mercado global. La posibilidad de restricciones en el paso por el estrecho de Ormuz impacta directamente en los precios del petróleo, el gas y otros derivados, elevando la volatilidad.
Visite nuestra sección de Internacionales
Mantente informado en nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube
