A menos de una semana de la ceremonia de los Premios Oscar, donde compite como uno de los favoritos por su papel en 'Marty Supreme', Timothée Chalamet protagonizó una controversia que podría costarle más que unos votos. Durante un conversatorio organizado por Variety y CNN en la Universidad de Texas, el actor de 30 años soltó una frase que desató una tormenta global.
"No quiero ser parte de algo que nadie ve"
En diálogo con Matthew McConaughey sobre el futuro del cine y los esfuerzos por mantener vivas las salas, Chalamet soltó: "Admiro a la gente que va a programas de entrevistas y dice 'tenemos que mantener vivas las salas de cine'. Pero otra parte de mí siente que si la gente quiere ver algo, como 'Barbie' u 'Oppenheimer', lo harán. Yo no quiero trabajar en ballet ni en ópera, en cosas donde sea como 'mantengamos esto vivo aunque ya nadie se preocupa por esto'".
El actor, hijo de madre y hermana bailarinas del New York City Ballet, pareció medir sus palabras de inmediato y añadió: "Con todo respeto a la gente del ballet y la ópera... Acabo de perder un 14% de audiencia, estoy tirando tiros sin razón". La broma no logró contener la indignación.
La respuesta global: "Nuestras puertas están abiertas"
La reacción fue inmediata y contundente. El Royal Ballet and Opera de Londres publicó un video en Instagram mostrando a sus artesanos y bailarines con un mensaje directo: "Cada noche, miles de personas se reúnen en la Royal Opera House para el ballet y la ópera. Por la música, por la narrativa, por la pura magia de la actuación en vivo. Si quieres reconsiderarlo, Timothée, nuestras puertas están abiertas".
La English National Opera también se sumó con una invitación: "Nos encantaría cambiar tu opinión: entradas gratis para ayudarte a enamorarte de la ópera en cualquier momento".
Desde Italia, el mítico Teatro alla Scala de Milán replicó la frase "a nadie le importa" y respondió: "A alguien sí le importa. Y si nos visitas, quizás a ti también". La Ópera de París se sumó con ingenio, compartiendo un clip de una escena de ping pong en 'Nixon in China' y escribiendo: "Girada argumental: el tenis de mesa también existe en la ópera".
"Solo un artista inseguro ataca otras disciplinas"
La soprano canadiense Deepa Johnny calificó las declaraciones como una "decepción" y recordó que los artistas deberían "unirse a través de las disciplinas para elevar estas formas de arte".
El bailarín colombiano Fernando Montaño compartió una carta abierta en Instagram: "Quizás uno de los errores más grandes que puede cometer un ser humano es compararse con otros o comparar una forma de expresión con otra. La comparación rara vez permite la comprensión verdadera".
Megan Fairchild, bailarina principal del New York City Ballet, fue más directa en un video: "Timmy, no sabía que eras bailarín de clase mundial o cantante de ópera que simplemente eligió no dedicarse a eso por la fama. El ballet y la ópera no son pasatiempos de nicho que la gente abandona por popularidad".
La directora de orquesta mexicana Alondra de la Parra también alzó la voz con un mensaje claro: "Oye Timothée, siento que no quieras ser parte de esto; quizá quieras reconsiderarlo. Y no estamos intentando 'mantenerlo vivo', está bastante vivo".
La industria y las cifras
El coro de críticas incluyó a la actriz Jamie Lee Curtis, quien compartió en sus historias de Instagram análisis que cuestionaban las palabras de Chalamet, señalando que "ni siquiera la inteligencia artificial ha logrado reemplazar las artes escénicas".
El English National Ballet respondió con datos: "No solo está vivo y coleando, sino que prospera. Más de 200,000 personas asistieron a nuestras funciones, experimentando el poder del ballet. Nuestro contenido en redes superó los 65 millones de impresiones".
Un pasado vinculado al ballet
Lo que más ha sorprendido a la comunidad artística es que Chalamet creció entre bambalinas. Su madre, su hermana y su abuela bailaron con el New York City Ballet, y el propio actor ha declarado en el pasado que "creció soñando en grande entre bastidores en el Koch Theater de Nueva York".
De hecho, en enero fue fotografiado con una gorra del New York City Ballet, lo que llevó a una revista de danza a preguntarse: "Timothée, estamos confundidos".
El humor como venganza
Algunas instituciones optaron por el sarcasmo. La Seattle Opera lanzó una promoción con un 14% de descuento para su producción de 'Carmen' usando el código "Timothée". La Ópera de Los Ángeles también bromeó: "Lo sentimos, te ofreceríamos entradas gratis para 'Akhnaten', pero se están agotando. Quedan algunas si te apuras".
Hasta el momento, los representantes de Chalamet no han respondido a las solicitudes de comentario. Con los Oscar a la vuelta de la esquina, el actor tendrá que enfrentar no solo la competencia con DiCaprio, Hawke y compañía, sino también las preguntas sobre sus declaraciones en la alfombra roja.
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