La ley de California establece límites estrictos sobre las responsabilidades financieras en el mercado inmobiliario, obligando a los dueños de propiedades a costear las reparaciones estructurales y de servicios básicos.
Bajo la denominada "garantía implícita de habitabilidad", los arrendadores deben garantizar que la vivienda sea segura y funcional durante todo el contrato, independientemente de lo que estipulen las cláusulas privadas.
Impacto
Esta normativa es importante para proteger la salud pública, ya que clasifica como responsabilidad del propietario el mantenimiento de las propiedades según detalla El Cronista.
Estas reparaciones incluyen techos, sistemas eléctricos, calefacción y el control de plagas, asegurando que el inquilino no asuma gastos por fallas que comprometan la integridad del inmueble.
Cuando se presentan filtraciones en paredes exteriores, falta de agua caliente o cableado defectuoso, la propiedad entra legalmente en la categoría de inhabitable si el dueño no actúa de inmediato.
Importancia de la ley
La Universidad de California destaca que este derecho es irrenunciable y prevalece sobre cualquier acuerdo verbal, liberando al arrendatario de pagos por reparaciones esenciales, a menos que el daño resulte de una negligencia directa del habitante o sus mascotas.
Ante el aumento de las rentas en el estado, conocer estas obligaciones legales permite a los inquilinos exigir condiciones dignas sin temor a cobros arbitrarios por el mantenimiento necesario de la infraestructura.
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