Un nuevo estudio del Observatorio de la Tierra Lamont-Doherty de la Universidad de Columbia ha puesto en evidencia un problema que impacta directamente el bolsillo de las familias y la calidad del aire en Nueva York.
Cerca del $1.7% del gas natural que ingresa a Nueva York se escapa a la atmósfera sin aprovecharse, lo que representa una pérdida económica calculada en $300 millones de dólares anuales.
A diferencia de las hipótesis tradicionales que atribuían las pérdidas casi exclusivamente a las tuberías subterráneas, los científicos descubrieron que la inmensa mayoría del metano liberado -más del $93%- muestra señales de haber pasado por una llama.
Esto significa que el desperdicio no ocurre solo bajo la tierra, sino dentro de los propios edificios, debido a estufas, calderas y quemadores viejos o mal regulados que no queman el combustible de manera completa.
¿Cómo afecta esta pérdida a tus facturas de servicios?
El estudio revela que las emisiones de metano siguen un patrón estacional:
- En invierno: el pico de emisiones coincide con la alta demanda de calefacción en los cinco condados.
- En verano: las emisiones vuelven a subir debido a que más del $90% de la electricidad de la ciudad se genera quemando gas natural para alimentar los sistemas de aire acondicionado.
Dado que el costo del gas no aprovechado se traslada a las tarifas del servicio, los usuarios terminan pagando por un volumen de combustible que termina contaminando el aire de la región.
El metano es un gas de efecto invernadero con un potencial de calentamiento global hasta 80 veces superior al dióxido de carbono en un plazo de 20 años.
Señales de alerta: ¿Cómo detectar y reportar fugas o fallas en el hogar?
Para los inquilinos y propietarios en Nueva York -especialmente en edificios multifamiliares donde la infraestructura suele ser antigua-, detectar fallas en los equipos no solo previene pérdidas económicas, sino que evita riesgos de intoxicación o incendios.
Signos de alerta en estufas y calentadores
- Llama de color amarillo o naranja: una combustión limpia y eficiente produce una llama azul brillante.
Si la llama de tu estufa o calentador es amarilla o titila constantemente, el equipo está realizando una combustión incompleta y liberando metano no quemado y monóxido de carbono.
- Olor a azufre o "huevo podrido": aunque el metano es inodoro, las empresas de gas añaden un químico llamado mercaptano para alertar sobre escapes.
- Manchas oscuras u hollín: presencia de manchas negras alrededor de los quemadores de la estufa o caldera.
¿Qué hacer si sospechas de una falla o fuga en el hogar?
- Si detectas olor fuerte a gas: no enciendas luces ni ningún aparato eléctrico. Abandona la vivienda de inmediato con tu familia y llama al 911 o a la línea de emergencia de tu compañía de servicio (Con Edison al 1-800-75-CONED o National Grid según corresponda).
- Si la llama de la estufa no es azul: solicita a tu arrendador (landlord) o al super del edificio una inspección del equipo.
En Nueva York, los propietarios están legalmente obligados a mantener los electrodomésticos de gas en condiciones seguras de funcionamiento.
- Monóxido de Carbono: asegúrate de que los detectores de monóxido de carbono (CO detectors) de tu apartamento tengan baterías vigentes.
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