El panorama para los trabajadores inmigrantes en Estados Unidos ha cambiado drásticamente.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración (USCIS) ha comenzado a emitir Documentos de Autorización de Empleo (EAD) con periodos de validez mucho más cortos, reduciendo el plazo de cinco años —una medida que se había implementado anteriormente para aliviar los rezagos— a solo 18 meses.
Esta nueva política, que entró en vigor para las solicitudes presentadas o pendientes a partir de diciembre de 2025 y que se consolidará en este primer trimestre de 2026, impacta a categorías clave como los solicitantes de asilo, refugiados y personas en proceso de ajuste de estatus (Green Card).
Un cambio de política que tiene un impacto inmediato
Según lo que informan Telemundo Dallas y las alertas oficiales de USCIS, el gobierno federal justifica esta reducción como una medida de "seguridad nacional".
Las autoridades argumentan que tener periodos de validez más cortos permite una "revisión más frecuente y rigurosa" de los antecedentes biométricos y de seguridad de los solicitantes.
Sin embargo, para quienes se benefician de esto, representa un verdadero desafío tanto logístico como económico.
Con la expiración más rápida, los inmigrantes se ven obligados a iniciar el proceso de renovación con mucha más frecuencia, lo que significa que deben pagar tarifas recurrentes y enfrentarse al riesgo de quedar atrapados en un limbo legal si la agencia no procesa la renovación a tiempo.
Las categorías más afectadas por la reducción
Según la información de fuentes legales y el manual de políticas de USCIS, los grupos que más se ven impactados son:
Solicitantes de asilo y suspensión de deportación: Sus permisos se reducen de 5 años a un máximo de 18 meses.
Ajuste de estatus (C09): Las personas que están a la espera de su residencia permanente ahora recibirán permisos por menos de dos años.
Refugiados y asilados: Aquellos que ya tienen el estatus concedido también verán que la duración de sus carnés de trabajo iniciales y renovaciones se acorta.
Además, bajo la ley H.R. 1 ("One Big Beautiful Bill Act"), categorías como el Estatus de Protección Temporal (TPS) y ciertos permisos de parole han visto sus autorizaciones limitadas a un año o a la duración de su estatus, lo que sea más corto.
Fin de las extensiones automáticas
El impacto de esta medida se ve intensificado por otra política reciente del Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
Fuentes legales consultadas por Univision y Miller Canfield han confirmado que se ha eliminado la extensión automática de hasta 540 días, lo que permitía a muchos continuar trabajando mientras esperaban su nueva tarjeta.
"Trabajar en los Estados Unidos es un privilegio, no un derecho", afirmó la dirección de USCIS al justificar estas políticas que priorizan el "veto constante" en lugar de la eficiencia administrativa.
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