Recientemente se conoció que la financiera de JKN Global Group ya tiene una sentencia judicial en Tailandia, la cual autoriza medidas de ejecución para el cobro de deudas. Aunque el certamen Miss Universo continúa operando, el caso representa un nuevo capítulo dentro de una crisis que se arrastra el concurso desde hace varios años.
Una compra que inicialmente fue presentada como una nueva era para Miss Universo terminó convirtiéndose en un proceso marcado por reestructuración de deuda, litigios con acreedores y dudas sobre la estabilidad de la empresa propietaria.
La compra de Miss Universo en 2022
En octubre de 2022, JKN Global Group anunció la adquisición de la Organización Miss Universo por 20 millones de dólares. La operación fue encabezada por la empresaria tailandesa Anne Jakrajutatip, quien presentó el movimiento como una transformación estratégica para modernizar la marca y expandir su alcance internacional.
El anuncio tuvo amplia repercusión global, no solo por el valor simbólico del certamen, sino porque suponía el paso de la franquicia a manos de una empresa asiática con ambiciones de crecimiento en entretenimiento, licencias y plataformas digitales.
Las primeras señales de presión financiera
Poco tiempo después de la compra, comenzaron a surgir reportes sobre tensiones económicas dentro de JKN. La compañía arrastraba compromisos financieros previos relacionados con emisiones de bonos y otras obligaciones corporativas.
En 2023, la empresa reconoció dificultades de liquidez y empezó procesos formales de reestructuración de deuda. Esto encendió las alarmas entre inversionistas y observadores del mercado, ya que coincidía con una de las adquisiciones más visibles de su historia.
Reestructuración y protección frente a acreedores
Durante esta etapa, JKN buscó reorganizar pagos y negociar con acreedores para sostener operaciones. En términos empresariales, esto implicó mecanismos legales orientados a evitar una ruptura total de la compañía mientras intentaba estabilizar sus finanzas.
La demanda presentada en 2026
El conflicto escaló cuando Asia Plus Securities y DAOL Securities, actuando en representación de acreedores vinculados a bonos, presentaron una demanda civil el 15 de enero de 2026 ante el Tribunal de Samut Prakan, en Tailandia.
La acción judicial buscaba recuperar capital pendiente, intereses contractuales e intereses por mora. El caso se convirtió en una de las señales más claras de que las tensiones financieras seguían sin resolverse.
La audiencia sin presencia de JKN
Uno de los episodios más comentados del proceso ocurrió durante la audiencia de mediación celebrada el 16 de marzo de 2026. Según los reportes del caso, JKN no compareció ni presentó una explicación pública en esa instancia.
Tras ello, el tribunal continuó escuchando a los testigos de los demandantes y posteriormente emitió sentencia favorable a los acreedores.
La sentencia y el embargo de activos
El fallo ordenó a JKN pagar capital, intereses y mora acumulada. Además, abrió la puerta a mecanismos de ejecución judicial en caso de incumplimiento, incluyendo rastreo patrimonial, embargo y eventual subasta de activos.
Uno de los mayores interrogantes tras la sentencia es cuánto patrimonio real tiene la empresa disponible para responder. Distintas versiones han señalado que parte de los activos valiosos habrían sido reorganizados dentro de otras estructuras societarias con anterioridad.
Entre esos activos, la marca Miss Universo aparece como el principal foco de atención, especialmente por su valor comercial internacional y por la posibilidad de estar vinculada a entidades fuera de Tailandia.
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