María Gabriela Martínez, Miss Miranda 2023, ofreció una de sus entrevistas más honestas y profundas al participar en el podcast transparente.pod++, conducido por Ale Matheus.
Durante el podcast, la exreina de belleza habló abiertamente sobre su orientación sexual, los tabúes que todavía persisten en el mundo de la belleza y la experiencia emocionalmente compleja que vivió dentro del Miss Venezuela al no sentirse respaldada para abordar estos temas públicamente.
Lejos de un discurso superficial, María Gabriela compartió reflexiones íntimas sobre el miedo, la presión mediática, la autocensura y la lucha interna entre ser auténtica y cumplir con lo que se esperaba de una candidata a reina de belleza.
No sentir respaldo: el mayor obstáculo dentro del Miss Venezuela
Uno de los puntos más sensibles de la entrevista fue cuando María Gabriela confesó que no se sintió con la seguridad suficiente dentro de la organización para hablar de su orientación sexual. Explicó que le habría gustado contar con una directiva o una figura de apoyo con quien pudiera sentarse a conversar, expresar lo que estaba viviendo y recibir orientación.
Recordó que en años anteriores existía una mayor apertura para dialogar estos temas con ciertos equipos, algo que ella no sintió durante su participación. “No me sentía lista en ese momento”, confesó, dejando claro que su silencio no fue por falta de convicción, sino por no sentirse acompañada ni protegida frente a las consecuencias que podía traer hablar públicamente.
El miedo a los comentarios y la presión de callar
María Gabriela explicó que uno de los factores que más la frenó fue el impacto que podrían tener las redes sociales. Imaginaba los comentarios, el escrutinio público y la forma en la que su historia podía ser utilizada mediáticamente.
Durante la entrevista reveló que, en más de una ocasión, le dijeron que no hablara del tema si no se lo preguntaban directamente, que no se metiera en “ese problema” porque sería muy difícil de manejar. Ese mensaje constante terminó influyendo en sus decisiones y reforzando la autocensura, incluso cuando sentía que su discurso podía ser valioso para muchas personas.
Ser auténtica sin decirlo todo: su relación y la doble carga emocional
Otro aspecto que abordó fue la dificultad de mostrarse auténtica sin revelar completamente su historia. María Gabriela contó que siempre hablaba de su pareja, pero evitaba profundizar o etiquetar su relación, caminando constantemente sobre una línea delicada entre la honestidad y el silencio.
Esta situación le generó una fuerte carga emocional, ya que no quería traicionarse a sí misma, pero tampoco se sentía en libertad de expresarlo todo. A esto se sumaban debates internos y externos, incluso con compañeras del certamen, cuando hablaba de temas como la diversidad familiar y la idea de que una familia no se limita únicamente al modelo tradicional de "mamá, papá e hijos."
Cirugías estéticas y el mensaje que quería dar a niñas y adolescentes
Uno de los fragmentos más profundos de la entrevista fue cuando María Gabriela habló sobre su postura frente a las cirugías estéticas. Explicó que su interés no era condenarlas, sino enviar un mensaje claro a niñas y adolescentes: que no necesitan modificar su cuerpo para tener valor.
Su intención era hablar de amor propio, decisiones informadas y de esperar a la adultez para cualquier procedimiento, sin presión social. Sin embargo, confesó que sentía que, si hablaba abiertamente de su orientación sexual, todo su mensaje quedaría reducido solo a eso y que el resto de sus ideales se perdería.
“No quiero que eso sea lo único que me defina”, explicó, dejando claro que su lucha también iba por ser vista como una mujer con múltiples causas, intereses y formas de inspirar.
También destacó el apoyo fundamental de su pareja, quien ha preferido mantenerse fuera del foco mediático, pero ha sido clave para que ella pudiera atravesar emocionalmente todo este proceso.
Con esta entrevista, María Gabriela Martínez no solo ofreció una primicia, sino que abrió una conversación necesaria sobre los límites, miedos y silencios que aún existen en los certámenes de belleza. Su testimonio deja claro que detrás de la corona hay procesos internos complejos y voces que todavía luchan por ser escuchadas sin filtros ni restricciones.
Visite nuestra sección Farándula
Mantente informado en nuestros canales