Un incremento de apenas 10 dólares mensuales en el ingreso de los trabajadores del Estado y pensionados representaría para el fisco nacional un desembolso aproximado de 800 millones de dólares al mes, indicó el miembro del consejo de administración de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Jorge Roig.
Durante una entrevista con Venevisión, mencionó que esa cifra, que escala a casi 9.600 millones de dólares anuales, ilustra la “complejidad financiera” que enfrenta el Ejecutivo para decretar un ajuste salarial masivo en el contexto económico actual. Roig calificó esta situación como una "tragedia" salarial derivada de un sistema laboral que se ha vuelto inviable.
Detalló que el universo de beneficiarios directos del Estado asciende a 3 millones de empleados públicos y 5 millones de jubilados y pensionados, lo que multiplica el impacto de cualquier movimiento en la escala de pagos.
El obstáculo de las prestaciones sociales
Roig señaló que, aunque existe voluntad de todas las partes por aumentar, la Ley del Trabajo de 2012 actúa como un “freno”. El experto indicó que el recálculo de las prestaciones sociales basado en el último salario es "impagable" en un escenario de alta inflación.
"La tragedia es que hoy estamos ofreciéndole al trabajador una vida futura estable cuando está sacrificando su presente porque le estás pagando muy mal, precisamente porque tenemos un sistema de cálculo de prestaciones inviable", afirmó Roig en la pantalla de Venevisión.
Salario vs. Ingreso
El representante gremial destacó que la realidad del mercado ha forzado una "bonificación" extrema. Actualmente, el salario base apenas representa el 10% del ingreso total, mientras que el 90% restante son bonos que no generan pasivos laborales.
Para contrastar la situación del sector público con el privado, Roig citó cifras de encuestas industriales donde un trabajador base en la empresa privada percibe un ingreso promedio de $275, mientras que un gerente puede rondar los $586.
Expectativas para el 1 de mayo
Finalmente, el vocero de la OIT manifestó en la entrevista que, aunque la presidenta encargada, Delcy Rodríguez, podría realizar anuncios en cualquier momento, la tradición política apunta al próximo 1 de mayo.
Roig instó a los trabajadores a tener "un poco de paciencia" mientras avanzan las mesas de diálogo tripartito para buscar fórmulas que permitan recuperar el poder adquisitivo sin colapsar la operatividad de las empresas y el Estado venezolano.
