Un cirujano estético, reconocido por atender a celebridades y personas adineradas, quedó condenado a prisión por la muerte del multimillonario experto en diamantes, Ehud Arye Laniado, durante un a cirugía de alargamiento de pene.
La sentencia puso fin a un proceso judicial que se extendió por varios años, desde la lamentable muerte del comerciante belga-israelí, en 2109, en una clínica privada de París.
El cirujano encargado del procedimiento recibió una condena de un año y tres meses de prisión, además de una prohibición indefinida para ejercer la medicina.
El médico, identificado como Guy H., realizaba un procedimiento de aumento del tamaño del pene, en la clínica estética Saint-Honoré-Ponthieu. El tratamiento se realizó fuera del horario comercial.
Paro cardiaco dunrante la cirugía
Durante la intervención, el paciente sufrió un paro cardíaco que causó su muerte.
Laniado acostumbraba acudir con el cirujano entre dos y cuatro veces por año. Cada procedimiento al que se sometía tenía un costo de decenas de miles de euros. Las autoridades señalaron que la relación médica se mantenía desde hacía varios años.
En un inicio, la investigación se manejó como homicidio culposo.
Con el avance del proceso, los fiscales analizaron posibles delitos por omisión de auxilio, infracciones vinculadas con drogas y ejercicio ilegal de la medicina.
Por este mismo caso, el médico que asistía a Guy H. durante la cirugía recibió una condena de 12 meses de prisión, aunque la decisión quedó en evaluación. También quedó inhabilitado para ejercer la medicina.
Las pesquisas descartaron que la inyección aplicada en el pene fuera la causa directa de la muerte. El caso se centró en el retraso por parte de los médicos para solicitar ayuda de emergencia, la cual se hizo dos horas después del incidente.
Tardaron en llamar a emergencias
Los acusados indicaron que el primer contacto con los servicios de emergencia se debió al comportamiento alterado del paciente, quien insistía en recibir las inyecciones, a pesar de que el mismo manifestaba que sentía dolores abdominales.
Según esa versión, Laniado tenía antecedentes de úlcera, lo que dificultó asociar los síntomas con un problema cardíaco.
Un médico de París, quien mantuvo su identidad anónima, dijo a la prensa que el resultado no era inesperado. A su juicio, los niveles más altos de la cirugía estética se registran prácticas que flexibilizan las normas médicas.
Durante el juicio, la defensa de Guy H. intentó restar gravedad al episodio. El abogado del cirujano sostuvo que el evento cardíaco pudo ocurrir en cualquier lugar, incluso fuera de un entorno médico.
La corte concluyó que existieron fallas graves en la atención médica y en la respuesta ante la emergencia.
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