El Buró Federal de Investigaciones (FBI) ha iniciado una fase de indagación en torno a Joe Kent, quien hasta este martes se desempeñaba como director del Centro Nacional de Antiterrorismo. El proceso investigativo, que según fuentes cercanas a la agencia comenzó incluso antes de que el funcionario hiciera pública su renuncia, se centra en el manejo de información sensible y la supuesta divulgación de datos confidenciales sin autorización.
"Entiendo que, por la forma en que me fui y por haber escrito la carta, hay sectores de esta Administración que van a intentar desacreditarme. Pero creo que el presidente es alguien que sabe escuchar y que sabe, en lo más profundo de su ser, que esto no va bien", declaró Joe Kent, Exdirector del Centro Nacional de Antiterrorismo.
Discrepancias estratégicas en la inteligencia nacional
La salida de Kent se produjo en un contexto de tensiones internas dentro de la comunidad de inteligencia. El exdirector, quien operaba bajo la supervisión de la Directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, manifestó formalmente su desacuerdo con la intervención bélica en Irán. Según la carta de dimisión presentada por el exoficial de las Fuerzas Especiales, el régimen iraní no representaba una "amenaza inminente", contradiciendo la postura oficial mantenida por la Administración actual.
Kent, veterano con 20 años de carrera militar y trayectoria en la CIA, argumentó que la decisión de ir a la guerra no justifica el costo en vidas estadounidenses ni beneficia los intereses directos del país. Por su parte, el FBI ha evitado emitir declaraciones oficiales sobre el estatus de la investigación en curso, mientras que la Casa Blanca ha mantenido reserva sobre los señalamientos de filtración.
Próximas audiencias en el Congreso
El Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes ha citado a una sesión extraordinaria para el próximo miércoles 25 de marzo de 2026. El objetivo de esta comparecencia es interrogar a los mandos intermedios del Centro Nacional de Antiterrorismo sobre los protocolos de manejo de documentos clasificados durante la transición de mandos de esta semana.
Se espera que algunos legisladores presionen para que se publiquen extractos de los informes que la Casa Blanca menciona como "pruebas sólidas" contra Irán.
"El presidente tenía pruebas sólidas y convincentes de que Irán iba a atacar primero a Estados Unidos. Es responsabilidad del mandatario determinar qué se considera una amenaza inminente para la seguridad nacional", declaró Karoline Leavitt, Secretaria de prensa de la Casa Blanca.
El Departamento de Justicia podría emitir un comunicado sobre si la investigación del FBI pasará a una fase de acusación formal antes de que termine el mes.
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