En una carrera contra el reloj, el Senado de los Estados Unidos (EEUU) logró un acuerdo para evitar un cierre parcial del gobierno que habría paralizado el 75% de las agencias federales.
En 2026, el reciente cierre de 43 días ocurrido en el pasado sigue fresco, lo que presiona a ambos partidos a no permitir que el conflicto migratorio hunda la economía nacional.
Sin embargo, el pacto tiene un alcance histórico para la comunidad hispana.
Y es que, por primera vez en años, el financiamiento del Departamento de Seguridad Nacional (DHS) ha sido separado del presupuesto general.
Esto quiere decir que queda sujeto a una prórroga de apenas dos semanas mientras se negocian límites drásticos a las tácticas de ICE y la Patrulla Fronteriza.
El detonante: el incidente de Minneapolis
La tensión política alcanzó su punto máximo tras el fallecimiento de Alex Pretti, un enfermero de 37 años, a manos de agentes federales el pasado fin de semana en Minnesota.
Este hecho llevó a los demócratas, liderados por Chuck Schumer, a bloquear el paquete de 1.3 billones de dólares si no se incluían reformas de rendición de cuentas para las agencias migratorias.
Lo que exige el nuevo acuerdo (Reformas a ICE y USBP)
El acuerdo temporal de 14 días no solo busca mantener las luces encendidas en el DHS, sino que establece una mesa de negociación para implementar las siguientes reglas de conducta para los agentes:
- Identificación obligatoria: prohibición del uso de máscaras o pasamontañas durante operativos de arresto.
- Cámaras corporales: obligatoriedad de portar cámaras de video activas en todo momento durante las redadas.
- Fin de las patrullas itinerantes: restricciones a los controles de identidad aleatorios en carreteras y vecindarios.
- Órdenes judiciales: exigencia de órdenes firmadas por un juez para ingresar a propiedades privadas, limitando la entrada por "sospecha" a viviendas.
La postura del Presidente Trump y la resistencia en el Congreso
El presidente Donald Trump expresó su apoyo al acuerdo mediante Truth Social, instando a un voto bipartidista para evitar la inestabilidad de un cierre.
Sin embargo, figuras como el senador Lindsey Graham han mostrado una fuerte oposición, calificando el trato como una "ofensa" hacia los agentes federales, a quienes considera "demonizados".
A pesar de la voluntad en el Senado, el proceso enfrenta un obstáculo logístico: la Cámara de Representantes no sesionará hasta el lunes.
Esto podría generar una suspensión técnica de fondos durante el fin de semana, aunque se espera que los efectos sean mínimos y no interrumpan los servicios esenciales.
¿Qué significa esto para la comunidad?
Para los residentes e inmigrantes, esto implica un periodo de relativa calma administrativa, pero de alta tensión operativa.
Mientras se negocian estas reformas en las próximas dos semanas:
- Las agencias como USCIS (Trámites de residencia y ciudadanía) continuarán operando, ya que se financian mayoritariamente con sus propias tarifas.
- Los operativos de ICE seguirán vigentes, pero bajo un escrutinio mediático y político sin precedentes.
- El presupuesto del DHS se mantiene bajo "niveles actuales", lo que impide expansiones masivas de redadas hasta que se firme el acuerdo final.
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