Un hombre resultó detenido como sospechoso de operar como “traficante de drogas de gran envergadura”, debido a la posesión de sustancias con el potencial “para matar a millones de personas”.
El acusado, Phillip González, resultó detenido e imputado en Long Island (Nueva York, EEUU) por delitos relacionados con estupefacientes. El hombre tenía en su posesión aproximadamente siete kilogramos de sustancias controladas, entre las cuales se hallaron fentanilo, cocaína, ketamina y MDMA.
“La cantidad de fentanilo incautada era tan grande que tenía el potencial de matar a millones de personas, lo cual subraya el peligro que representan aquellos que trafican con este veneno”, declaró el Fiscal del Distrito Suffolk, Raymond A. Tierney.
Suficiente droga para matar a dos millones de personas
Según la investigación, el pasado 17 de febrero, agentes del Departamento de Policía del condado Suffolk acudieron a una residencia tras recibir una llamada en la cual se alertaba sobre dos personas halladas inconscientes, debido a una posible sobredosis de drogas.
Cuando las autoridades llegaron al sitio, declararon el fallecimiento de una de las víctimas, mientras que la otra fue trasladada al hospital NYU Langone en Patchogue.
Los agentes incautaron dos frascos de vidrio distintivos, cada uno de los cuales contenía una sustancia en polvo, así como dos teléfonos celulares. La revisión de los teléfonos permitió determinar el número de la persona que presuntamente había vendido los narcóticos letales al fallecido.
El 20 de febrero, un detective encubierto de la policía de Suffolk logró contactar a González y coordinó la compra de narcóticos. El sospechoso instruyó al detective encubierto para que se reuniera con él en un lugar específico en Selden.
Una vez en el lugar de la reunión, el acusado le vendió una cantidad de cocaína en polvo al funcionario.
El 24 de febrero, el detective encubierto volvió a contactar a González para coordinar la compra de cocaína.
Incautan alijo de varios tipos de drogas en la vivienda del sospechoso
Dos días después, la policía ejecutó una orden de registro en la vivienda alquilada de González, cerca del lugar donde se realizaron las transacciones encubiertas de drogas. Incautaron más de cuatro kilogramos y medio de fentanilo, cantidad suficiente para causar la muerte de más de 2.2 millones de personas, de acuerdo con la publicación de El Diario NY.
En ese alijo, más de 2.5 kilogramos contenían también xilacina, una droga comúnmente como “Tranq”, un potente sedante utilizado habitualmente por los veterinarios para el ganado mayor.
Los traficantes emplean el químico como “agente de corte” para aumentar sus márgenes de beneficio en la venta de estupefacientes. La posesión y venta de xilacina es legal actualmente en Nueva York, a menos que se encuentre mezclada con otros narcóticos ilícitos.
Asimismo, se incautaron más de un kilo y medio de metanfetamina cristalina, así como aproximadamente 223 gramos de una mezcla conocida comúnmente como “Tusi” o “cocaína rosa”, compuesta por ketamina y MDMA.
También se incautaron 40 mil 820 miligramos de ketamina, 234 gramos de cocaína y cinco cajas que contenían cientos de viales con fentanilo y “Tusi”.
En la residencia de González también se incautaron dos armas de fuego cortas, un cargador de gran capacidad y diversos utensilios para el consumo y tráfico de drogas, incluidas balanzas digitales utilizadas para pesar y distribuir narcóticos.
Imputado enfrenta larga condena en prisión
Como resultado de esta operación, el Departamento de Policía del condado Suffolk y la Oficina del Fiscal de Distrito confiscaron y retiraron de las calles casi siete kilogramos de narcóticos y sustancias ilícitas, cuyo valor en el mercado negro superaba los 360 mil dólares.
El juez John B. Collins ordenó que González permanezca detenido sin fianza hasta el 6 de abril.
De ser declarado culpable, se enfrenta a una pena de prisión de entre 15 años y cadena perpetua.
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