Esclerosis múltiple: las primeras señales que da esta enfermedad

La medicina ha avanzado lo suficiente como para afirmar que la EM se puede controlar

Martes, 05 de mayo de 2026 a las 10:10 pm
Esclerosis múltiple: las primeras señales que da esta enfermedad
Referencial

La esclerosis múltiple (EM) se mantiene como una de las patologías neurológicas más complejas de la medicina actual.

Conocida como "la enfermedad de las mil caras", su diagnóstico genera interrogantes sobre la calidad de vida a largo plazo.

La EM es una enfermedad del sistema nervioso central (SNC). El daño principal ocurre en la mielina, la capa protectora que recubre las fibras nerviosas.

En redes sociales, el doctor Bernardo Octavio explica que no hay una causa exacta de que la origina, sin embargo, los estudios apuntan a las mujeres blancas entre 20 y 45 años como el grupo que más la padece.

Uno de los primeros síntomas visibles es la inflamación del nervio óptico (neuritis)

Los neurólogos indican que los impulsos eléctricos entre el cerebro y el resto del cuerpo se interrumpen o ralentizan, afectando principalmente el cerebro, impactando la memoria, el equilibrio y las funciones cognitivas.

Asimismo afecta la médula espinal, lo que deriva en problemas de movilidad y debilidad en las extremidades.

¿La esclerosis múltiple es hereditaria?

Técnicamente, la esclerosis múltiple no es una enfermedad hereditaria en el sentido estricto (como lo sería el color de ojos o ciertas anemias). No se transmite directamente de padres a hijos a través de un solo gen.

Sin embargo, existe una predisposición genética. Tener un familiar de primer grado con EM aumenta ligeramente el riesgo estadístico, pero el desarrollo de la condición depende de una combinación de factores genéticos y detonantes ambientales, como la deficiencia de vitamina D o infecciones virales previas.

¿Cuáles son las señales?

La esclerosis múltiple se manifiesta principalmente a través de fallas en la comunicación nerviosa, siendo las alteraciones visuales y motoras las señales de alerta más tempranas. Los pacientes suelen reportar visión borrosa, dolor al mover los ojos o visión doble, junto con una debilidad muscular que dificulta tareas cotidianas. Estas señales, que pueden aparecer de forma intermitente, reflejan el daño inicial en la mielina del sistema nervioso central.

Asimismo, es común experimentar sensaciones sensoriales anómalas, como entumecimiento, hormigueo en las extremidades o la característica sensación de descarga eléctrica al mover el cuello.

En la actualidad, aunque no existe una cura definitiva, la medicina ha avanzado lo suficiente como para afirmar que la EM se puede controlar. El objetivo principal de la terapia moderna es modificar el curso de la enfermedad y reducir la frecuencia de los brotes.

El esquema de tratamiento se divide en tres pilares:

  • Tratamiento de brotes: Se utilizan corticoesteroides en altas dosis para reducir la inflamación aguda durante una crisis.
  • Terapias Modificadoras de la Enfermedad (TME): Son fármacos (inyectables, orales o por infusión) diseñados para "frenar" al sistema inmunológico y evitar que ataque la mielina.
  • Rehabilitación: Fisioterapia y terapia ocupacional para mantener la funcionalidad física y la autonomía del paciente.

Visite nuestra sección de Comunidad

Mantente informado en nuestros canales de WhatsAppTelegram y YouTube

¿Quiere recibir notificaciones de alertas?

TEMAS DE HOY:
VENEZUELA
Escoge tu edición de 2001online.com favorita
Venezuela
América