Bogotá ha comenzado a implementar robots con inteligencia artificial en centros comerciales y conjuntos residenciales, marcando una nueva etapa en la vigilancia urbana.
Aunque estos dispositivos no sustituyen a los guardias humanos, complementan su labor al monitorear espacios, detectar comportamientos sospechosos y enviar alertas en tiempo real.
Los robots funcionan de manera autónoma o semi-autónoma, operando 24/7 sin pausas, lo que permite una vigilancia constante.
Equipados con sensores y cámaras avanzadas, son capaces de analizar situaciones, identificar riesgos y transmitir información inmediata a los centros de control para una reacción rápida ante posibles incidentes.
En la práctica, su objetivo principal es apoyar a los equipos de seguridad, liberando a los guardias de tareas repetitivas o de supervisión continua.
Su presencia no busca confrontar directamente situaciones de riesgo, sino ofrecer un monitoreo constante y eficiente.
Ciudades en todo el mundo utilizan tecnologías similares, desde drones hasta sistemas de reconocimiento, para mejorar la eficiencia y la prevención de delitos, sin reemplazar la labor humana.
Visite nuestra sección Curiosidades
Mantente informado en nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube