El Gobierno de Donald Trump ultima los detalles de una orden ejecutiva que obligará a las instituciones financieras a exigir pruebas de ciudadanía, como el pasaporte, para la apertura de nuevas cuentas bancarias.
El secretario del Tesoro, Scott Bessent, confirmó que el gobierno busca endurecer los controles de identidad para obtener una mayor claridad sobre quiénes integran el sistema financiero nacional.
Esta medida representa un giro radical en las políticas de verificación actuales, conocidas como "conozca a su cliente", que hoy permiten el acceso a servicios básicos con identificaciones estatales o documentos extranjeros.
Impacto
El impacto de este decreto recae directamente sobre la economía de millones de residentes, especialmente la población inmigrante, al limitar su capacidad para cobrar salarios, ahorrar o acceder a créditos formales según detallan medios locales.
Con solo 183 millones de pasaportes estadounidenses en circulación para una población que supera los 340 millones de habitantes, la restricción plantea una barrera importante no solo para indocumentados, sino para ciudadanos que carecen de este documento de viaje.
Analistas advierten que esta exclusión masiva podría fomentar una economía paralela basada en el efectivo, afectando la transparencia del flujo monetario y la estabilidad financiera de diversos sectores productivos del país.
Visita nuestras sección: Internacionales
Para mantenerte informado sigue nuestros canales en Telegram, WhatsApp y Youtube.