La novena edición de los Premios Astra, celebrada en Los Ángeles y organizada por la Hollywood Creative Alliance, será recordada por un momento histórico. Indy, un Retriever de Nueva Escocia, subió al podio —figuradamente, a través de un video de aceptación con su dueño— para recibir el galardón a Mejor Actuación en Terror, una categoría que tradicionalmente ha premiado exclusivamente a humanos.
Para conseguirlo, venció a un destacado grupo de nominados que incluía a Ethan Hawke (El teléfono negro 2), Alison Brie (Together), Sally Hawkins (Bring Her Back), Sophie Thatcher (Companion) yb (28 Years Later). Este reconocimiento no tiene precedentes en premiaciones generales de la industria y marca un punto de inflexión, ampliando los límites de quién o qué puede ser considerado un intérprete.
"Good Boy": una película nacida del vínculo y la perspectiva canina
El logro de Indy es inseparable de la película que lo catapultó, Good Boy, un proyecto independiente de terror dirigido por Ben Leonberg. La premisa es tan simple como innovadora: la historia de un perro que intenta proteger a su dueño de fuerzas sobrenaturales, contada completamente desde la perspectiva visual y emocional del animal, a una altura de 48 centímetros del suelo.
Leonberg, quien además es el dueño y entrenador de Indy, adoptó al canino cuando era un cachorro, sin planes de convertirlo en estrella. El vínculo familiar se convirtió en la base del proyecto. La filmación, que duró más de 400 días a lo largo de tres años, se adaptó por completo a la rutina y el estado de ánimo de Indy, deteniéndose si el perro necesitaba descansar. "Hicimos la película enteramente en torno a él", explicó Leonberg, destacando que la actuación convincente de Indy nace de su comportamiento natural y de la confianza en sus humanos, no de un entrenamiento en trucos complejos.
La vida detrás de cámara
Lejos de los reflectores y la alfombra roja, Indy lleva la vida típica de un perro de familia. Su director y dueño describe sus pasatiempos favoritos: hacer senderismo, explorar el bosque y, sobre todo, disfrutar de largas siestas convertido en un "teleadicto" en el sofá de casa. Su historia refuerza que, antes que un actor, Indy es una mascota querida, y fue esa autenticidad la que brilló en pantalla.
El éxito de Good Boy no solo es artístico sino también comercial. Con un presupuesto modesto de aproximadamente 700,000 dólares, la cinta recaudó más de 8 millones a nivel mundial, resonando especialmente con el público de México y América Latina tras su estreno en octubre del año pasado.
Un legado que abre la puerta a nuevas narrativas
El premio de Indy en los Astra Awards ha generado un amplio debate sobre la naturaleza de la actuación y el reconocimiento en el cine. Mientras algunos puristas cuestionan el galardón, otros celebran que el género de terror, siempre ávido de originalidad, sea el espacio para este tipo de innovaciones narrativas y reconocimientos.
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