En los últimos años, el consumo de pan artesanal ha experimentado un auge sin precedentes, impulsado por una búsqueda colectiva de una alimentación más consciente y nutritiva.
A diferencia de las versiones industriales que inundan los supermercados, el pan de masa madre se basa en un proceso biológico antiguo donde el tiempo y la temperatura son los verdaderos protagonistas.
Los expertos en nutrición coinciden en que este regreso a lo básico no es solo una cuestión de sabor o estética, sino una decisión que impacta directamente en la calidad de nuestra digestión y en la absorción de nutrientes esenciales.
Beneficios nutricionales
La principal ventaja de la masa madre reside en su larga fermentación. Durante este proceso, las bacterias lácticas y levaduras naturales "predigieren" el gluten y descomponen los antinutrientes del trigo, como el ácido fítico, facilitando la absorción de minerales como el hierro y el magnesio. Además, tiene un índice glucémico más bajo, lo que ayuda a mantener niveles de energía estables sin generar picos de insulina.
Para disfrutar de estos beneficios, se puede seguir esta metodología sencilla para un pan casero:
Ingredientes
100g de masa madre activa (burbujeante)
350g de agua tibia
500g de harina de fuerza o panificable
10g de sal
Preparación
- Combina el agua con la masa madre y añade la harina. Deja reposar la mezcla durante 30 minutos para que las proteínas del trigo se hidraten.
- Incorpora la sal y amasa ligeramente. No es necesario un esfuerzo excesivo; se pueden realizar pliegues sobre la masa cada 30 minutos durante dos horas.
- Deja reposar la masa en un bol tapado a temperatura ambiente por 4 horas y luego lleva a la nevera entre 12 y 15 horas. El frío permite que las bacterias trabajen lentamente en los beneficios digestivos.
- Precalienta el horno a 250°C.
- Hazle un corte superficial a la masa (greñado) y hornea sobre una bandeja caliente, preferiblemente con un poco de vapor al inicio, durante 40-45 minutos hasta que la corteza esté dorada y crujiente.
El resultado es un pan con una miga elástica, aroma profundo y una conservación natural superior. Al prescindir de aditivos químicos, el pan de masa madre se convierte en un alimento vivo que cuida la microbiota intestinal y recupera el verdadero valor del cereal en nuestra mesa diaria.
¡Buen provecho!
Visita nuestra sección Variedades
Mantente informado en nuestros canales
