El regreso de Paris Hilton al Capitolio evidenció una transformación personal y una misión pública: modificar leyes tras su experiencia como víctima de la explotación digital. Frente al Congreso de EEUU la empresaria y figura televisiva expuso: “Cuando tenía 19 años, un video privado e íntimo mío se compartió con el mundo sin mi consentimiento. La gente lo llamó un escándalo. No lo fue. Fue abuso.”.
Hilton describió cómo la respuesta mediática y pública ignoró completamente su trauma: “me insultaron, se rieron y me convirtieron en el chiste. Vendieron mi dolor solo por visitas, y luego me dijeron que guardara silencio, que siguiera adelante, que incluso debería estar agradecida por la atención. No me vieron como una joven que había sido explotada. Nadie preguntó qué perdí. Me arrebataron la seguridad y mi autoestima”.
El famoso video fue publicado y filtrado en 2004, donde aparecía con su entonces pareja Rick Salomon.
Pasados los años y tras haber impulsado normativas en defensa de jóvenes institucionalizados, Hilton sostuvo ante los legisladores que pensó haber recuperado parte de ese control. Sin embargo, la expansión de la inteligencia artificial la llevó a reconocer una amenaza aún mayor.
“Creí que lo peor había quedado atrás, pero no fue así. Lo que me sucedió entonces, ahora les ocurre a millones de mujeres y niñas de una forma más aterradora. Antes, alguien tenía que traicionar tu confianza y robar algo real. Ahora, basta una computadora y la imaginación de un desconocido. La pornografía de deepfake se ha convertido en una epidemia”, enfatizó Hilton
Durante la sesión para defender la aprobación del DEFIANCE Act —proyecto de ley que permitiría a víctimas demandar por la creación y distribución de pornografía deepfake generada por IA—, la socialité reveló la magnitud de la agresión digital que enfrenta actualmente: “Hay más de 100.000 imágenes deepfake explícitas mías hechas por IA. Ninguna es real, ninguna es consensuada. Y cada vez que aparece una nueva, vuelve ese sentimiento horrible, ese miedo de que alguien en algún lugar la está viendo ahora mismo y piensa que es real. Ningún abogado ni cantidad de dinero puede detenerlo ni protegerme de más”, afirmó ante la audiencia.
Hilton recalcó el carácter masivo de la victimización digital: “Es la forma más reciente de victimización a gran escala, que afecta a tus hijas, tus hermanas, tus amigas y vecinas”.
La modelo planteó el alcance social del problema al citar una cifra que consideró alarmante: “Una de cada ocho niñas sufre las consecuencias de la pornografía deepfake”, declaró
La socialité también expuso el impacto emocional de la violencia digital sobre las mujeres: “Demasiadas mujeres tienen miedo de existir en internet o, a veces, de existir en absoluto, y yo sé lo que es eso, porque lo viví”.
Hilton sostuvo que su presencia en el Congreso representa a quienes carecen de recursos o visibilidad: “Tuve la plataforma para recuperar mi historia, pero muchas otras no la tienen. Lo que aprendí es que, cuando violan tu imagen, eso no desaparece. Vive dentro de ti, pero también tu fuerza. Decir la verdad me ayudó a sanar, y estoy orgullosa de estar aquí hoy sin sentir vergüenza”.
Al cerrar su testimonio ante el Congreso, Hilton concluyó: “Soy Paris Hilton, una mujer, una esposa, una madre, una sobreviviente, y lo que me hicieron estuvo mal. Seguiré diciendo la verdad para proteger a cada mujer, cada niña, cada sobreviviente, ahora y en el futuro”.
Con información de Infobae
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