Más que galletas: El proyecto de vida que Camila y Ángel hornean en pareja

“Es fundamental tener un buen equipo, saber escuchar, abrirse y confiar”

Viernes, 13 de febrero de 2026 a las 07:30 am
Más que galletas: El proyecto de vida que Camila y Ángel hornean en pareja

Antes de que Casita Galletería fuera una realidad, ya existía una joven pareja que intentaba descifrar el mundo a su manera. Camila Moreno, de 21 años, y Ángel Bermúdez, de 23, casi estrenando su primera relación, se aventuraron a dejar Barquisimeto y establecerse en Caracas con la certeza de que la vida estaba en el momento ideal para que ellos comenzaran a construir sus sueños.

Fue así como ella, que es una “crack” del diseño y también una hábil creadora de galletas, decidió emprender con su novio, un enloquecido por la creación de contenido, y poner a andar ese proyecto tan importante que tenían en mente: hornear harina, chocolate y fe para endulzar la vida de otros.

La capital venezolana, que a veces tarda, pero no falla, los descubrió e hizo que el resto también lo hiciera. Sus videos se regaron y la máquina de elaboración no paró, tampoco sus sueños y mucho menos su amor. Entonces el kilo de chocolate al día se transformó en dos y la incertidumbre fue desapareciendo empujada por el progreso.

Esa primera etapa, llena de miedos y esperanza, fue el inicio de una historia emprendedora que siguen contando de la mano, que se va nutriendo de la experiencia adquirida y que día a día se consolida porque entendieron que si están juntos, siempre tendrán la oportunidad de comenzar de nuevo, en Caracas, en Barquisimeto y donde el destino los ponga.

 

Z3D: ¿Cómo llegaron a la idea de dedicarse específicamente a la galletería?

AB: Cuando nos conocimos, descubrimos que ambos teníamos en común el deseo de tener una repostería y un restaurante; además, ambos amamos las galletas. Cami siempre decía que quería tener su propio negocio y pasó todos estos años preparando recetas para ella misma, no para vender.

En ese momento, yo estaba en Caracas y ella comenzó aquí (Barquisimeto) solita. Entre mi familia y yo pusimos el dinero para que ella pudiera arrancar. Fue entonces cuando dijimos: "Cónchale, vamos a comenzarlo ahora". Yo me sé mover mucho con las redes, sé llegarle a la gente y sé vender. Cami, por su parte, tiene estas ideas increíbles y recetas, pero no sabía cómo vender. Al combinar ambos talentos nació algo nuevo que nos hizo estallar y encontrar ese rumbo que tanto estábamos buscando.

Z3D: ¿Cómo ha sido mudar su negocio, que ya tenían muy establecido en Caracas, a Barquisimeto?

AB: El proceso de mudarnos de nuevo a Barquisimeto fue muy difícil para nosotros. Sabemos que las cosas pasan por algo, y si Dios y el destino nos trajeron hasta acá de nuevo, es por una razón, pero sí nos pegó demasiado. Más aún al establecernos como tal en Barquisimeto y ver que todavía nos siguen escribiendo personas de Caracas que quieren comprar galletas; nos escriben a cada rato pidiendo que volvamos.

Aquí en Barquisimeto las ventas son un poco más lentas y eso nos ha afectado mucho, pero siempre nos recordamos que todo tiene un propósito y que vamos a salir de esto. Vamos a volver con mucha más fuerza, porque preferimos tardar lo que nos tengamos que tardar para que todo salga bien y como tiene que ser. Queremos invertir bastante en el negocio en lugar de realizarlo todo apurado y que, al final, salga mal.

Z3D: ¿Cómo ha cambiado la manera en la que ven el país, los negocios y a la juventud que los rodea?

AB: El emprendedor venezolano es increíble, porque como dicen: el que triunfa en Venezuela, triunfa dos veces. Nosotros nos lo repetimos todo el tiempo. Fíjate que aquí en Barquisimeto las cosas son más caras; en Caracas teníamos muchísima más variedad y todo en un solo lugar. Aquí nos suben un dólar o dos en cada cosa, hay que buscar otra vez y es más complicado porque hay muy poquitas tiendas de repostería.

Pero no nos hemos rendido. Ver a nuestros amigos emprendedores, porque hemos hecho muchos, nos ha dado mucha más fe en que esto que estamos formando tendrá repercusión más adelante. Desde el momento en que nos dimos cuenta de que con nuestras manos podíamos ser independientes haciendo algo que de verdad nos gusta, todo cambió.

A Cami le encanta pasarse el día diseñando campañas y combinando nuevos sabores; a mí me encantan las ventas, la convivencia con las personas, crear el contenido de la marca y la decoración. Me encargo de sentarme y decorar las galletas una por una con mucho cariño. La gente nota ese amor que el emprendedor le mete a sus cosas, y de ese sello no nos vamos a desprender.

 

Z3D: ¿Qué momento está viviendo Casita galletería en estos momentos?

AB: Ahorita estamos un poco en pausa porque no recibimos tantas ventas al día y eso nos ha permitido ahorrar para hacer una mayor inversión. En el momento en que Casita vuelva al 100 %, ya va a ser con un rebranding completo de absolutamente todo: redes sociales, empaque, galletas, ¡realmente todo!

CM: También estamos en el proceso de diseñar un carrito de Casita para poder salir por las calles e incluso llevarlo a Caracas y tener nuestro propio carrito allá. Estamos poquito a poquito reuniendo para relanzar tal cual lo que queremos ahora: una marca mucho más grande, con la misma calidad de antes y muy buenos precios, pero con esa esencia que nos ha caracterizado desde Caracas.

Z3D: ¿Qué aprendizajes de Casita han llevado a su vida personal?

AB: La seguridad y la confianza. Lanzar un producto por ti mismo es bastante complicado porque, cuando creas algo y lo lanzas al mundo, ves que hay tantas marcas metiéndole tanta publicidad y campañas tan fuertes que tú dices: "Cónchale, nada más tengo una galletica". Pero es esa confianza la que te hace decir: "No es solo mi galletica, es una galletica que he hecho yo solo; es demasiado buena".

CM: Queremos que la gente la pruebe y diga: "Oye, sí es buena, sigue así". Esa motivación nos ha dado mucha seguridad de que es el camino que debemos tomar, que no nos debemos rendir y que sabemos que, tarde o temprano, vamos a ser un referente aquí en Venezuela.

Z3D: ¿Cuáles son sus sueños a largo plazo?

AB: Nosotros quisiéramos abrir muchísimas sucursales. Con Casita queremos ponernos en todo el país a la orden de todo el mundo. Hemos estado viendo cómo incorporar las galletas en todos los ámbitos de la marca, para que cuando quieran una galleta recurran a Casita. También nos hemos caracterizado por ser un negocio nocturno; en Caracas nos escribían personas a las 10 u 11 de la noche porque querían una dosis de galleta y nosotros decíamos que sí. Quisiéramos incursionar en algo más infantil y Cami tiene ideas para mascotas, porque tenemos un perrito.

 

Z3D: ¿Cómo ha sido el crecimiento en conjunto y descubrir habilidades que juntos han potenciado?

CM: Consideramos que ambos somos muy talentosos, pero siempre nos había faltado una chispa para salir del montón y destacar. Al hacer la unión, todo se nos dio: viajes, planes, ideas y colaboraciones. Como pareja hemos crecido muchísimo; hasta el momento en que nos conocimos no habíamos logrado ese complemento de saber quiénes somos. Fue un match instantáneo: lo que él quería, yo también lo quería y viceversa. Nuestra relación nos ha hecho madurar demasiado; vivir juntos y tener un negocio no es nada fácil, pero nos hace pensar en que nos elegimos el uno al otro a diario.

 

Z3D: ¿Qué reglas tienen para que funcione el negocio y la relación sin que choquen?

CM: Cuidar la manera en que nos hablamos, porque esa es la principal. Muchas veces por el estrés o el abrumamiento no cuidábamos la forma y eso terminaba afectando la relación. Nosotros siempre hemos sido de hablar lo que nos sucede, cómo nos sentimos, y creo que esa es básicamente una regla de orden. Lo principal es nuestro bienestar.

AB: También saber separar los tiempos. En Caracas no comíamos; eran tantos pedidos que era hornear, empacar, decorar y volver a hornear, que terminábamos almorzando a las 6 de la tarde. Fue bastante complicado. Entonces, hay que cuidar al compañero y a la pareja, saber separar el trabajo y tener descansos, porque no es solo trabajar por trabajar, sino emprender con un propósito. Nuestro propósito es tener esa libertad de viajar —nosotros amamos la playa—. Se trata de escuchar, respetar, tener las cosas claras y no dejar de apoyarse, no tanto como emprendedores, sino como pareja.

 

Z3D: ¿Qué tienen sus galletas que no tengan otras?

AB: Sueños, emociones y esperanza. Tienen mucho cariño. Cami toma mucho tiempo creando cada una de sus recetas y yo me tomo mi tiempo decorándolas una a una.

 

Z3D: ¿Con cuántos sabores cuentan y cuáles son sus favoritas?

CM: Tenemos casi 10 sabores: Cocosette, clásica, clásica con Nucita, malvavisco, Pirulín, red velvet y Oreo.

Z3D: ¿Qué le recomendarían a aquellas parejas que quieren emprender juntas?

CM: Que pongan manos a la obra y se asesoren muy bien. Nosotros nos hemos puesto a la orden para dar asesorías a locales como reposterías y cafeterías. Es fundamental tener un buen equipo, saber escuchar, abrirse y confiar. Confíen y tengan esa disciplina de que, hasta que no se dé, no nos vamos a rendir.

 

Por Wanda López Agostini
Fotos Cortesía
Coordenadas @casitagalleteria

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