Un juzgado de Oslo decretó este lunes prisión preventiva de cuatro semanas para Marius Borg Høiby, de 29 años, quien fue detenido el domingo por la noche. La policía alega que, en un nuevo incidente, Høiby cometió agresión corporal, amenazó con un cuchillo y violó una orden de alejamiento contra una mujer. Este arresto, el cuarto desde agosto de 2024, se produce a escasas horas de que dé comienzo su juicio por una treintena de delitos graves.
Una detención controversial
La comparecencia ante el tribunal de distrito de Oslo este lunes fue breve y contundente. Los jueces accedieron a la petición policial de prisión preventiva hasta el 2 de marzo, argumentando que existe "causa probable" para las nuevas sospechas y un riesgo claro de reincidencia. "Es más probable que el imputado sea culpable que no culpable", señaló el tribunal en un escrito.
Su abogado defensor, Petar Sekulic, declaró que aún no han decidido si apelarán el fallo y explicó a The Associated Press que el arresto siguió a un presunto "incidente" ocurrido el domingo. La policía no ha identificado a la presunta víctima, aunque medios noruegos como NRK apuntan a que podría tratarse de una de las mujeres protegidas por la orden de alejamiento, a la que se ha referido en el caso como la "mujer de Frogner".
Un juicio con 38 cargos
El proceso judicial que comienza este martes es de una magnitud excepcional. Høiby se enfrenta a una acusación pública por 38 delitos, que incluyen cuatro casos de violación presuntamente cometidas contra distintas parejas mientras dormían o estaban bajo los efectos del alcohol. La fiscalía también le acusa de seis casos de conducta sexual vejatoria, agresiones físicas, amenazas de muerte, tráfico de drogas, daños y alteración del orden público.
El fiscal Sturla Henriksbø, al presentar la acusación el pasado agosto, no dejó lugar a dudas sobre la gravedad de los hechos: "Se trata de actos muy graves que pueden dejar huella y destruir vidas". Añadió que la pena máxima por los delitos más graves podría alcanzar los diez años de prisión.
La familia real en la cuerda floja
Aunque Marius Borg Høiby no es miembro de la Casa Real noruega por ser fruto de una relación anterior de la princesa Mette-Marit, su caso ha impactado de lleno en la institución. El príncipe heredero Haakon, padrastro de Høiby, anunció la semana pasada que ni él ni su esposa asistirán al juicio y que la familia real no hará comentarios durante el proceso. "Confío en que todos los involucrados harán que el juicio sea lo más ordenado, adecuado y justo posible", declaró Haakon, dirigiéndose también a las víctimas y sus familias para expresar su simpatía en "un momento difícil".
La princesa heredera Mette-Marit se encuentra, además, sometida a su propia tormenta. La reciente publicación de documentos del caso Epstein la sitúa en el centro del escándalo, al revelar un extenso intercambio de correos electrónicos con el condenado pederasta entre 2011 y 2014. En ellos, la princesa lo califica de "encantador" y "dulce", le pregunta si es "inapropiado" sugerir un fondo de pantalla con mujeres desnudas para su hijo de 15 años, y llega a firmar un mensaje con "Amor, Mm".
Un veredicto que trasciende lo legal
El juicio, que se prevé que se prolongue hasta el 19 de marzo y ha atraído la acreditación de unos 200 periodistas, se celebra en un clima de enorme tensión para la monarquía. Organizaciones republicanas, como Noruega como República, aseguran que la popularidad de la institución "se ha desplomado". El prestigioso periódico Aftenposten se ha preguntado abiertamente si, después de esto, Mette-Marit puede llegar a ser reina.
Visite nuestra sección Farándula
Mantente informado en nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube