Nary Battikha, conocida por su paso en certámenes de belleza, abrió su corazón y habló sin filtros sobre los obstáculos que enfrentó en su carrera. La joven venezolana relató cómo la falta de un pasaporte venezolano limitó su ascenso en la competencia Miss Universo y cómo aprendió a ver los concursos no solo como un sueño, sino también como un negocio que requiere estrategia, visión y resiliencia.
“Al principio uno está viviendo el sueño, como en un cuento de hadas, sintiéndote una princesa, una Miss”, confesó Nary. Sin embargo, con el tiempo comprendió que los concursos de belleza también son un negocio y que no siempre la dedicación y el esfuerzo físico, como horas en el gimnasio y tacones interminables, garantizan el avance o la corona.
Nary recordó que hace siete años le comunicaron que no podía avanzar más en su Super National por no cumplir con la nacionalidad venezolana, un requisito que ella no tenía. “No podía estar cerca de la corona porque no tenía un pasaporte venezolano… mucho orgullo, claro, pero limitantes que otros países no tienen”, explicó.
De la frustración a la estrategia personal
Aunque el golpe fue duro, Nary aprendió a transformar la frustración en fuerza.
“Cuando entiendes que los concursos son un business y que tú también lo tienes que utilizar como un business para ti, cambia la película”, aseguró. Reconoció que la excelencia y el talento no dependen de una corona: “Mi brillo no me lo quita nadie, con o sin corona… el buen trabajo y la excelencia son imposibles de tapar”.
La exmiss destacó que, pese a los obstáculos impuestos por otros, su carrera ha seguido adelante gracias a su talento y esfuerzo. “Aún cuando alguien hace algo para pararme, mi carrera continúa. Nadie puede frenar el talento, ni el mío ni el de la gente en general”, afirmó.
El consejo de su madre y la aceptación de la realidad
Nary también recordó la reacción de su madre tras conocer la decisión de los directivos sobre su pasaporte:
“Mi mamá vino molesta y me dijo: ‘Nary, ¿cómo es posible que no te lo hayan dicho antes?’. Fue un momento difícil, pero al final entendí que esto también es parte de la experiencia”, relató.
Lejos de sentirse derrotada, la exmiss entiende que estas situaciones enseñan lecciones valiosas sobre perseverancia y resiliencia. “No es que me voy a mi casa como una derrotada, nada que ver… uno entiende que este tipo de cosas influyen, pero no definen tu talento ni tu futuro”, concluyó.
Visite nuestra sección Farándula
Mantente informado en nuestros canales
de WhatsApp, Telegram y YouTube