La reciente separación entre Nicole Kidman y Keith Urban expuso una disputa legal por la custodia de sus hijas, un conflicto que, según Daily Mail, se desarrolló lejos del ojo público y dominó el proceso de divorcio.
Aunque el acuerdo de divorcio se presentó como impecable y sin escándalos, fuentes cercanas al entorno afirmaron que “el único tema que se convirtió en un punto de fricción fue la custodia de Sunday y Faith”.
Un allegado detalló: “Keith pidió igual tiempo con sus hijas”, lo que provocó un periodo de gran ansiedad para la actriz.
Otra voz del entorno explicó: “Fue un momento especialmente estresante para Nic. Después de casi veinte años de matrimonio, ella sabe lo terco que puede ser Keith. Estaba ansiosa y angustiada porque él no iba a ceder”.
El temor principal de Kidman tenía raíz en su experiencia previa con Tom Cruise. En esa ocasión, aunque la custodia fue compartida, sus hijos mayores terminaron viviendo con su padre, lo que provocó un distanciamiento doloroso
Una fuente adicional explicó a Daily Mail: “Nicole también quería más tiempo con las niñas porque no tuvo ese beneficio cuando se divorció de Tom Cruise”
La vida profesional de ambos influyó en las negociaciones. “Keith tiene muchos conciertos próximos y su agenda es menos flexible que la de Nicole”, aseguró una persona cercana.
A diferencia del músico, la actriz “disfruta de estar en casa cuando no rueda y, si es necesario, las niñas pueden acompañarla al set con mayor frecuencia, lo que ofrece un ambiente mejor que el de una gira musical”.
El proceso fue extenso y agotador. Un confidente del entorno relató: “Tomó mucho desgaste, pero Keith finalmente aceptó sus términos.
Sus hijas están en la adolescencia y necesitan más a su madre que a su padre en esta etapa. Keith sabía que nunca ganaría en la corte y finalmente retrocedió. Ahí fue cuando se cerró el divorcio”.
Los documentos judiciales indicaron que Urban solo podrá ver a sus hijas 59 días al año, en fines de semana alternos, mientras que Kidman estará a cargo el resto del tiempo: 306 días.
Esta resolución causó un fuerte impacto emocional en el cantante, quien confesó: “No estar con Faith en su día especial fue como un golpe en el estómago. Keith ya no sabe dónde está su hogar. Está completamente perdido”.
Las fuentes agregaron que la nueva rutina familiar resultó difícil para Urban, especialmente después de pasar las fiestas separado de sus hijas, mientras Kidman celebró el cumpleaños de Faith en Australia.
La actriz buscó rodearse de sus hijas y mantenerse activa en público, mientras el músico se enfocó en el trabajo, según su entorno: “Está enfocado en el trabajo porque es la única estructura que le queda. Pero sin Nicole y las niñas, no tiene brújula”, declaró un amigo.
Con información de Infobae
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