El Gobierno de España expresó su inconformidad el ataque lanzado de forma conjunta Estados Unidos e Israel contra Irán este fin de semana.
"Rechazamos la acción militar unilateral de EEUU e Israel, que supone una escalada y contribuye a un orden internacional más incierto y hostil", ha escrito el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su cuenta de X.
El jefe del Ejecutivo español ha trasladado "igualmente" su rechazo a "las acciones del régimen iraní y de la Guardia Revolucionaria". "No podemos permitirnos otra guerra prolongada y devastadora en Oriente Medio", ha sostenido el presidente del Gobierno, exigiendo una "desescalada inmediata y el pleno respeto del derecho internacional". "Es hora de retomar el diálogo y alcanzar una solución política duradera para la región".
Pero la declaración de Sánchez no quedó allí
Este lunes 02 de marzo, el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, negó que las bases militares conjuntas de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) las esté usando Estados Unidos para la operación en Irán y mantiene que no se prestarán “para nada que no esté en el Tratado ni tenga encaje en la Carta de la ONU”.
La prensa española asegura que, en consecuencia, el Gobierno de Donald Trump ha retirado a partes de sus aviones cisterna de las bases americanas en las ambas ciudades españolas.
Durante la tarde y la noche del domingo, EEUU retiró al menos una docena de sus aviones de abastecimientos que tenía desplegados en España. Las aeronaves KC-135T y KC-135R aterrizaron después en otros países europeos: Ramstein (Alemania), Mildenhall (Reino Unido) y el sur de Francia, según se puede ver en la trayectoria de vuelo recogida por Flight Radar.
La ministra de Defensa, Margarita Robles, ya ha confirmado este lunes que las aeronaves han salido de las bases sitas en las ciudades andaluzas. "Ni desde Morón ni desde Rota han realizado ni van a realizar ninguna acción o de mantenimiento o apoyo", ha señalado, y posiblemente, por ese motivo "han tomado la decisión, soberanamente, de irse a otras bases", ha añadido.
Consecuencias del conflicto para Europa
El primer síntoma ya es visible: el crudo se ha disparado más de un 8%. El barril de Brent —referencia en Europa— ha llegado a rozar los 80 dólares, frente a los 72,48 con los que cerró el viernes, y el precio podría escalar hasta los 100 dólares.
Según la Federación Mediterránea de Estaciones de Servicio (FedMes), con sede en Valencia, España, los proveedores han comunicado subidas "drásticas" para las entregas programadas esta semana: el gasóleo podría encarecerse en torno a 12 céntimos por litro y la gasolina unos seis céntimos.
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