La administración del presidente Donald Trump puso en marcha un ambicioso —y polémico— plan para transformar la industria cárnica en Estados Unidos.
El Departamento de Agricultura (USDA) avanza en una propuesta legislativa que busca elevar drásticamente la velocidad de sacrificio en los mataderos de aves y cerdos, bajo la premisa de reducir los costos de los alimentos para las familias estadounidenses.
La Secretaria de Agricultura, Brooke Rollins, defendió la medida asegurando que eliminar estas "regulaciones obsoletas" permitirá un sistema más eficiente y abundante, aunque expertos en seguridad alimentaria y sindicatos ya han encendido las alarmas por los riesgos que esto implica.
Los cambios propuestos: más animales por minuto
La iniciativa del USDA impactaría a la gran mayoría de las plantas procesadoras del país, estableciendo nuevos límites de velocidad que desafían los estándares actuales:
En el caso del sector porcino, la eliminación total del tope federal entregaría el control del ritmo de producción a las empresas, una medida que anteriormente fue frenada por tribunales federales durante la administración pasada.
Seguridad alimentaria y laboral en la mira
A pesar del objetivo de bajar los precios en el supermercado, exfuncionarios y especialistas advierten que la rapidez podría salir cara en términos de salud pública:
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Inspecciones deficientes: Jerold Mande, ex subsecretario de seguridad alimentaria del USDA, advirtió a USA TODAY que los inspectores tendrán mucho menos tiempo para detectar enfermedades o contaminantes. "A esa velocidad, realmente no tienen oportunidad de hacer su trabajo", señaló.
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Riesgos para trabajadores: Un estudio previo reveló que el 81% de los empleados en plantas avícolas ya sufren riesgos de trastornos musculoesqueléticos. Aumentar la velocidad sin incrementar la plantilla podría disparar los accidentes laborales.
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Bienestar animal: Organizaciones como Humane World for Animals califican la propuesta como una "receta para la crueldad y el caos", debido al manejo apresurado de los animales vivos.
El camino legal: un historial de obstáculos
La implementación de estas normas no será automática. El USDA debe enfrentar un periodo de consulta pública donde se anticipan miles de comentarios y posibles impugnaciones legales.
Recordemos que en 2019, un tribunal federal determinó que era ilegal eliminar los límites en la industria porcina sin considerar la seguridad de los trabajadores.
Debbie Berkowitz, especialista de la Universidad de Georgetown, anticipa que esta nueva versión también terminará en las cortes si no se incluyen protecciones específicas para los empleados.
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