En un momento de máxima tensión en Minnesota, Estados Unidos (EEUU,) que evoca problemas sociales más profundas de las "Ciudades Gemelas", la justicia federal ha intervenido para poner límites a la operatividad de los agentes de inmigración.
La jueza de distrito Kate Menendez emitió una orden restrictiva que prohíbe a los agentes de ICE y de la Patrulla Fronteriza detener, arrestar o utilizar gas pimienta contra manifestantes y observadores pacíficos que no obstruyan sus labores.
La decisión llega tras una semana de caos desatada por la muerte de Renee Good, una ciudadana estadounidense de 37 años que murió tras recibir disparos de un agente de ICE el pasado 7 de enero.
El incidente, ocurrido a pocas cuadras de donde falleció George Floyd en 2020, ha transformado a Minneapolis y St. Paul en un campo de batalla legal y social.
En las calles de vecindarios como Lake Street, el impacto de la operación migratoria, que ya suma más de 2.500 arrestos, es tangible.
Negocios como la Taquería Los Ocampo y centros comunitarios como el Karmel Mall lucen carteles de advertencia: "ICE, no entre sin orden judicial".
Muchos padres han optado por el aprendizaje telemático para sus hijos por temor a los convoyes sin distintivos que patrullan los suburbios desde el amanecer.
Se confirma que esta es la operación más grande en la historia reciente de la región, con miles de agentes federales desplegados en una zona donde la policía local apenas cuenta con 600 efectivos.
El fallo judicial: escudo para los observadores
La orden de la jueza Menendez es clara: seguir a los agentes a una distancia adecuada para observar sus actividades no constituye una sospecha razonable para una detención. Esta medida protege a los miles de activistas y vecinos que han formado "brigadas de vigilancia" para documentar las redadas.
- Prohibiciones directas: los agentes no pueden usar gases lacrimógenos ni granadas de aturdimiento contra quienes se manifiestan de forma pacífica.
- Vehículos protegidos: se prohíbe detener autos de observadores si estos no están bloqueando el paso de las autoridades.
- Causa probable: no se permiten arrestos sin una evidencia clara de que se ha cometido un delito federal o de obstrucción física.
El Departamento de Justicia contra Walz y Frey
Mientras la jueza limitaba a los agentes, el Departamento de Justicia (DOJ) de la administración Trump abrió un nuevo frente de batalla, estamos hablando de una investigación penal contra el gobernador de Minnesota, Tim Walz, y el alcalde de Minneapolis, Jacob Frey.
La fiscalía federal investiga si ambos líderes demócratas han incurrido en una "conspiración para obstruir investigaciones federales".
El DOJ cuestiona si las declaraciones públicas de Walz y Frey, quienes han rechazado la presencia de ICE y han denunciado "invasión federal", constituyen una interferencia ilegal que pone en peligro a los oficiales.
La Secretaria de Justicia, Pam Bondi, reforzó la postura federal con un mensaje contundente: "Nadie está por encima de la ley".
Por su parte, el gobernador Walz calificó la investigación como una "táctica autoritaria" para intimidar a oponentes políticos, asegurando que su prioridad es la seguridad pública y no la persecución de sus propios residentes.
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