Las autoridades portuguesas activaron protocolos de evacuación preventiva tras el aumento sostenido del caudal del río Mondego, situación que obligó a desalojar a unas 3.600 personas en las localidades de Coimbra, Montemor-o-Velho y Soure.
Voceros de la Autoridad Nacional de Emergencia y Protección Civil (ANEPC) señalaron que el escenario es delicado debido a la presión que ejerce el agua acumulada en el cauce. Aunque no se ha confirmado la ruptura de infraestructuras, el volumen actual podría provocar que el nivel del río supere las barreras de protección, según información de la agencia de noticias, EFE.
Esta nueva evacuación se suma a cerca de 1.200 personas que permanecen fuera de sus hogares como consecuencia de los temporales registrados en semanas recientes. Las fuertes lluvias han dejado un saldo trágico que incluye víctimas mortales y fallecimientos indirectos relacionados con accidentes durante reparaciones de viviendas.
Entre los datos reportados destacan:
- 3.580 personas desalojadas en la zona del Mondego.
- Más de 1.200 evacuados en otras regiones del país.
- Varias víctimas fatales vinculadas a las tormentas recientes.
Otras cuencas bajo vigilancia
Además del Mondego, las autoridades mantienen máxima alerta en otras cuencas hidrográficas importantes. Los ríos Vouga, Tajo y Sado presentan niveles elevados debido a lluvias continuas y descargas controladas desde embalses, lo que incrementa el riesgo de inundaciones en zonas vulnerables.
El monitoreo se mantiene activo las 24 horas, ya que las precipitaciones no han cesado en varias regiones del norte y centro del país. Aunque algunos caudales mostraron leve descenso en días anteriores, las lluvias recientes han vuelto a elevar los niveles de alerta.
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