Un conflicto de convivencia estalló recientemente en la parroquia de San Agustín en Caracas, después de que un propietario denunciara a su inquilino por hacer modificaciones sin su permiso.
El dueño de la propiedad se enteró de los cambios a través de reportes de vecinos, lo que generó un clima de desconfianza y malestar que requirió la intervención del cuerpo de la Policía Nacional Bolivariana.
Ante la gravedad del asunto, el inspector Michael Ruíz, convocó a ambas partes a una jornada de mediación en la oficina de atención comunitaria.
Durante el encuentro, el propietario manifestó su profunda preocupación por las obras no autorizadas.
Por su parte, el joven inquilino argumentó que las reparaciones era necesaria para solventar daños estructurales, como una pared agrietada por filtraciones, con el fin de mejorar su calidad de vida.
Conciliación y seguimiento
Tras una hora de diálogo y bajo la supervisión del Cpnb, las partes alcanzaron acuerdos cruciales para desactivar el conflicto.
El inquilino se comprometió formalmente a detener cualquier trabajo adicional a la vivienda hasta obtener el permiso del dueño, y la otra parte evaluará si los cambios no le hace daño a la vivienda.
El servicio de policía comunal de San Agustín realizará el seguimiento del caso para garantizar que ambas partes cumplan con lo pactado en el acta.
Asimismo, las autoridades recordaron a los ciudadanos que cualquier modificación en una propiedad ajena, requiere por ley y conato, el consentimiento explícito del dueño.
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