En un movimiento que cambia las reglas del juego para la Gran Manzana en cuanto a las políticas federales de deportación, el alcalde Zohran Mamdani firmó este viernes una orden ejecutiva de gran impacto que prohíbe de manera clara al Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) acceder a propiedades de la ciudad sin una orden judicial.
Con esta decisión, Mamdani no solo cumple una de sus promesas de campaña más ambiciosas, sino que también establece un sólido muro legal entre los recursos municipales y las agencias federales de control migratorio.
Restricciones estrictas en edificios públicos y datos privados de Nueva York
La nueva normativa establece que los agentes de ICE no podrán ingresar a instalaciones gestionadas por la ciudad, lo que incluye escuelas, refugios, hospitales y estacionamientos públicos, a menos que presenten una orden firmada por un juez.
Según declaraciones recogidas por TRT World y la agencia Anadolu, el alcalde subrayó que esta medida busca asegurar que ningún neoyorquino sienta miedo al acceder a servicios esenciales como el cuidado infantil o la atención médica debido a su estatus migratorio.
"Estamos enviando un mensaje claro: nuestras escuelas y hospitales son espacios seguros. No permitiremos que ICE utilice la infraestructura de nuestra ciudad para separar familias", afirmó Mamdani durante un desayuno interfaith el pasado 6 de febrero.
Además de las limitaciones físicas, la orden refuerza la protección de los datos personales.
La administración de Mamdani se encargará de prohibir el acceso no autorizado del gobierno federal a la información privada de los residentes, ordenando auditorías exhaustivas en todas las agencias municipales para garantizar que se respeten las leyes de ciudad santuario que ya están en vigor.
Creación de un comité de respuesta a crisis migratorias
Para poner en marcha estas protecciones, la orden ejecutiva establece la formación de un Comité de Respuesta Interagencial.
Este grupo se encargará de coordinar las acciones de la ciudad durante operativos de inmigración a gran escala, actuando como un centro de comunicación y defensa para las comunidades afectadas.
Organizaciones como la Coalición de Inmigración de Nueva York (NYIC) han elogiado esta medida. Su presidente, Murad Awawdeh, describió la orden como una "reafirmación del compromiso moral" de la ciudad hacia sus vecinos inmigrantes, en respuesta a lo que él considera una campaña de presión federal.
La reacción inmediata de Washington y los desafíos legales del alcalde de Nueva York
Esta medida ha generado un fuerte enfrentamiento con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS).
En un comunicado oficial que se emitió el mismo viernes, el DHS criticó la orden de Mamdani, argumentando que la falta de colaboración con ICE pone en peligro la seguridad pública al complicar la detención de personas con antecedentes delictivos.
Según el sitio web de Homeland Security, el gobierno federal sostiene que estas políticas convierten a Nueva York en un "escudo" que impide la deportación de criminales peligrosos.
Mientras tanto, la concejal Shahana Hanif y otros líderes progresistas en el Ayuntamiento ya están trabajando en legislaciones complementarias (como la Int. 0209-2026) que permitirían a los ciudadanos presentar demandas si sus derechos de protección frente a detenciones migratorias son vulnerados por agencias locales.
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