En su primera semana de gobierno, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, efectuó una serie de redadas como parte de su política migratoria.
De acuerdo con el Departamento de Seguridad, en su primera semana la Administración Trump deportó a 7.300 inmigrantes ilegales, solo el lunes detuvo 1.179 inmigrantes.
Entre las ciudades que se han visto afectadas por las redadas de inmigrantes se encuentran Atlanta, Dallas, Newark y Chicago.
El Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE, por sus siglas en inglés) de Estados Unidos realizará redadas en tres ciudades cada semana, con la finalidad de detener al menos 1.200 inmigrantes cada día, según indicó NBC News.
Los agentes migratorios están acelerando el ritmo de las redadas desde que Trump asumió la presidencia, el pasado lunes, con la promesa de deportaciones masivas.
Las redadas arrancaron el domingo en la ciudad de Chicago, y la mañana del martes continuaron en Nueva York, en un operativo de seguridad liderado por la nueva secretaria de Seguridad Nacional, Kristi Noem.
La tercera ciudad de la semana será Aurora, un suburbio de Denver, estado Colorado, con una población de mayoría hispana.
Este lunes, el ICE detuvo 1.179 personas, la cifra más alta desde el regreso de Trump, de los cuales 613 (52 %) se consideran “arrestos criminales” de inmigrantes con antecedentes penales en Estados Unidos o casos pendientes en otras naciones.
Inmigrantes temen por redadas de Trump
El miedo se apoderó de los inmigrantes con status irregular en Nueva York, y decidieron retirar a sus hijos de la escuela ante el riesgo de ser arrestados en el camino de ida o de regreso de clases en las redadas prometidas por Trump para la ciudad.
En los hoteles convertidos en albergues para familias con niños y discapacitados, el miedo se siente en el ambiente y es el único tema de conversación.
“Con tantas noticias de que se iban a meter a las escuelas, en las iglesias, que iban a ir a los hospitales, un grupo de madres teníamos mucho temor por saber si los niños estarían bien”, dijo Yanira, venezolana llegada a Nueva York hace tres meses, con tres hijos de 3, 13 y 15 años.
Sus hijos llevan dos semanas sin ir a la escuela.
En otro albergue, en el sur de Manhattan, la ecuatoriana Angelita, sacó de la escuela a su hijo de siete años, pero ayer lo envió de nuevo para ocuparse de su bebé de cinco meses. Afirmó que todas las madres en su entorno sacaron a sus hijos de la escuela.
El Departamento de Educación de Nueva York, consciente del miedo que viven los inmigrantes, distribuyó pasquines en inglés y español con consejos en caso de que el ICE llame a una casa.
"No abra la puerta, permanezca en silencio, no firme (nada), denuncie la redada y defiéndase con abogados", señala el pasquín visto por EFE.
Mantente informado minuto a minuto en nuestros canales de TELEGRAM y WHATSAPP
Y mucho más contenido multimedia en nuestro canal de YOUTUBE