El 3 de enero de 1990 marcó el punto final de uno de los capítulos más tensos en la historia de la geopolítica latinoamericana.
Tal día como hoy, hace 36 años, el general Manuel Antonio Noriega, el "hombre fuerte" de Panamá, abandonaba su refugio en la Nunciatura Apostólica para entregarse a las fuerzas militares estadounidenses.
Este acto clausuró la denominada "Operación Causa Justa", la invasión lanzada por Washington apenas dos semanas antes, llevada a cabo entre el 20 de diciembre de 1989 y el 31 de enero de 1990.
Tras diez días de asedio psicológico,donde las tropas estadounidenses utilizaron música rock a volúmenes ensordecedores para presionar su salida, Noriega se rindió ante el ejército norteamericano.
Sin perder tiempo, el 4 de enero fue trasladado en un avión militar hacia Miami, donde fue procesado bajo un estatus inédito para un exjefe de Estado: prisionero de guerra.
Las autoridades del condado de Miami-Dade lo recluyeron de inmediato, dando inicio a un proceso judicial de alto perfil que fue seguido con lupa por la comunidad internacional.
Juicio
El caso contra el exdictador panameño fue complejo y estuvo cargado de contradicciones legales. Aunque inicialmente enfrentó severas acusaciones por narcotráfico.
Noriega fue declarado inocente en dos juicios que intentaban demostrar su participación directa en el ingreso de cargamentos de cocaína y marihuana a suelo estadounidense.
A pesar de los fallos a su favor en materia de estupefacientes, fue condenado finalmente por otros cargos de conspiración y lavado de dinero.
La sentencia original fue de 40 años de prisión, pero tras diversas apelaciones y revisiones judiciales, la condena se redujo a 30 años
Operación Causa Justa
La Operación Causa Justa fue la invasión militar de Estados Unidos a Panamá, iniciada el 20 de diciembre de 1989, con el objetivo principal de derrocar y capturar al dictador Manuel Antonio Noriega, acusado de narcotráfico y otros delitos, y restaurar la democracia, disolviendo a las Fuerzas de Defensa panameñas y asegurando el cumplimiento de los Tratados Torrijos-Carter.
Esta, culminó a finales de enero de 1990 tras intensos combates y bombardeos, y generando controversia internacional por las víctimas civiles y la violación del derecho internacional, según reportan fuentes como BBC y Study.com, Study.com
La caída de Manuel Noriega no solo significó el fin de una dictadura militar en el istmo, sino que también dejó al descubierto los complejos vínculos que mantuvo el general con agencias de inteligencia como la CIA años antes de convertirse en el "Enemigo Número Uno" de la Casa Blanca.
Su entrega sigue siendo estudiada hoy como un caso emblemático de intervención extranjera y justicia extraterritorial.
Noriega pasó sus últimos años entre prisiones de EE. UU., Francia y, finalmente, Panamá, donde cumplió condenas por crímenes de lesa humanidad cometidos durante su mandato. Falleció en Ciudad de Panamá en mayo de 2017 a los 83 años.
Visite nuestra sección Curiosidades
Mantente informado en nuestros canales de WhatsApp, Telegram y YouTube