El consejero delegado de la multinacional española Repsol, Josu Jon Imaz, aseguró este martes que es "imprescindible" que Venezuela aumente de forma sustancial su producción de hidrocarburos. Según el directivo, el sector energético debe ser la "palanca clave" para garantizar el desarrollo económico y social del país en el nuevo contexto político que atraviesa la nación sudamericana.
Los hidrocarburos como motor de cambio
Durante su participación en el Encuentro del Sector Energético, organizado por la escuela de negocios IESE y la consultora Deloitte en Madrid, Imaz destacó que "se ha abierto el futuro y la puerta a una Venezuela mejor". El ejecutivo argumentó que, para transformar la realidad del país, las empresas que ya operan sobre el terreno deben invertir capital para elevar la extracción y, en consecuencia, generar los ingresos fiscales necesarios para las instituciones venezolanas.
La compañía reafirmó su compromiso de jugar un papel relevante en este proceso. Actualmente, Repsol es el segundo productor de crudo en Venezuela (solo por detrás de la estadounidense Chevron) y un socio estratégico en la producción de gas.
Imaz recordó que Repsol y la italiana Eni han mantenido la producción de gas durante la última década, incluso en periodos sin retribución económica, para evitar el colapso del sistema eléctrico venezolano.
Un escenario sin incertidumbres
Para el CEO de Repsol, las dudas que persistían a principios de año se han "disipado", refiriéndose a la estabilización del entorno operativo tras los cambios políticos de enero. En encuentros previos con autoridades internacionales, la compañía ya había manifestado su ambición de triplicar su producción actual en Venezuela (apuntando a unos 135,000 barriles diarios) en un plazo de dos a tres años, siempre que se consolide un marco legal y comercial estable.
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