La protección de los menores con necesidades especiales representa una de las prioridades más sensibles para las autoridades judiciales del condado de Palm Beach. Un nuevo caso de negligencia profesional sacude la confianza de los padres que dependen de centros especializados para el desarrollo de sus hijos.
Los especialistas en salud mental infantil advierten que cualquier trauma físico en niños no verbales genera daños psicológicos profundos y difíciles de revertir. La vigilancia en estos entornos debe ser constante para garantizar un trato digno y libre de cualquier forma de violencia.
La comunidad local reacciona con indignación ante los reportes de maltrato dentro de instituciones que prometen un ambiente seguro y profesional. Las cámaras de seguridad se convierten, una vez más, en la herramienta clave para exponer conductas criminales ocultas tras puertas cerradas.
La familia de una víctima de 9 años confirmó que interpuso una querella oficial ante la policía local, por lo que denuncian por abuso infantil a terapeuta de niños con autismo en West Palm Beach. El padre del menor, Abel Castro, entregó videos donde el empleado golpea al pequeño con un zapato y una raqueta.
¿Cómo ocurrió la agresión en West Palm Beach?
Las imágenes de la cámara de vigilancia muestran el momento exacto en que el terapeuta, identificado como Adrián Cortés, pierde el control durante una sesión privada. El sujeto lanza su zapato contra el niño, lo recoge del suelo y vuelve a golpear al menor con el mismo objeto.
En otro segmento del video, el agresor utiliza sus piernas para someter al niño con fuerza excesiva contra el piso de la sala. Según el reporte médico oficial, el menor presenta golpes y contusiones en la espalda, una herida en el hombro y diversos traumas en el cuerpo.
"Hoy mi hijo no quiere ni que lo abracen porque tiene miedo y temor", declaró Abel Castro a los medios de comunicación local. La familia descubrió las lesiones tras revisar el cuerpo del pequeño al regresar de una de sus terapias habituales en el centro especializado.
¿Qué respuesta dio el centro en West Palm Beach?
El padre de la víctima asegura que la propietaria del centro terapéutico "Máximo" ya conocía la existencia de las grabaciones de seguridad antes de la denuncia. Sin embargo, la mujer inicialmente se negó a reportar el incidente a las autoridades alegando "cariño" hacia el empleado.
Tras la presión familiar y la difusión de las imágenes, la clínica envió una carta a los padres donde informan el despido inmediato de Adrián Cortés. Para Abel Castro, esta medida administrativa resulta insuficiente para proteger a otros menores que asisten a la institución.
"Él puede ir a otra escuela y hacerle lo mismo a otro niño; no lo vamos a permitir", enfatizó el padre durante su reclamo de justicia. La familia exige que el peso de la ley caiga sobre el terapeuta y que la clínica asuma su responsabilidad por encubrimiento inicial.
¿Cuál es el estatus legal del terapeuta?
El Departamento de Policía de West Palm Beach mantiene una investigación abierta para determinar los cargos criminales exactos que enfrentará el extitular de las terapias. Los detectives analizan el video completo para verificar si existen más víctimas dentro de las instalaciones del centro "Máximo".
Este caso reabre el debate sobre la necesidad de leyes más estrictas que obliguen a los centros terapéuticos a reportar incidentes de abuso de forma inmediata. La falta de transparencia en estas instituciones pone en riesgo a la población infantil más vulnerable de la ciudad.
Por ahora, el menor recibe atención médica y apoyo psicológico para superar el impacto emocional causado por las agresiones sufridas durante sus sesiones. La familia Castro asegura que llevará el caso hasta las últimas consecuencias para evitar que el agresor trabaje nuevamente con niños.
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