Momentos de alta tensión se viven este mediodía a las puertas del centro de detención de la Policía Nacional Bolivariana (PNB) en Zona 7,
Boleíta. Familiares y activistas de derechos humanos denuncian que las autoridades del recinto prohibieron formalmente el ingreso de la delegación médica que pretendía evaluar el precario estado de salud de los ciudadanos detenidos por causas políticas.
Entre los detenidos en Zona 7 se encuentran personas con cuadros de desnutrición severa, infecciones respiratorias crónicas y pacientes que requieren medicación de alta especialidad que no está siendo suministrada dentro del recinto.
Fuentes en el sitio reportan un incremento de la presencia de efectivos policiales en los alrededores de Boleíta para dispersar la concentración de familiares que exigen respuestas. Esta medida de fuerza ocurre en un momento crítico, justo cuando se esperaba que los informes médicos sirvieran de base para solicitar medidas humanitarias urgentes.
Desde el pasado 14 de febrero, a las 6 de la mañana, los familiares de los presos por causa políticas recluidos en esta dependencia están en huelga de hambre, como una medida desesperada para exigir la la liberación de quienes permanecen tras las rejas.
Reacción de las ONG
Diversas organizaciones de Derechos Humanos han calificado esta acción como una "violación flagrante al derecho a la vida" y un desacato a los protocolos internacionales de atención a privados de libertad. Advierten que cualquier complicación fatal en la salud de los detenidos será responsabilidad directa de quienes ordenaron el bloqueo de la asistencia médica hoy.
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