El Carnaval de Río de Janeiro 2026 fue testigo del deslumbrante debut de Virginia Fonseca como reina de la escuela Acadêmicos do Grande Río. Vestida con un traje rojo de 60,000 cristales y luces LED, la empresaria lideró a la batería "La Invocada" en una actuación que fusionó la cultura popular con su enorme impacto mediático. Sin embargo, su éxito en el sambódromo contrastó con la difícil jornada vivida por su pareja, Vinícius Jr., en Europa.
La elección de Fonseca como sucesora de la actriz Paolla Oliveira generó divisiones entre los seguidores del samba, quienes cuestionaron su falta de raíces en la comunidad. Pese a las críticas y algunos abucheos iniciales, la influencer de 26 años completó el recorrido de 700 metros con una sonrisa, compartiendo sus nervios en una transmisión en vivo con Vinícius momentos antes de desfilar. Como gesto de apoyo al futbolista, lució un piercing dental con el número 7, su dorsal en el Real Madrid.
La alegría en Brasil se dio en medio de un nuevo escándalo de racismo en el fútbol europeo. Durante el partido de ida de los playoffs de la Champions League ante el Benfica, Vinícius denunció haber sido llamado "mono" por el jugador argentino Gianluca Prestianni. El incidente ocurrió tras el gol de la victoria (0-1) anotado por el brasileño, lo que obligó al árbitro a activar el protocolo de la FIFA y detener el encuentro por cerca de diez minutos.
El Real Madrid, liderado por Kylian Mbappé, llegó a amenazar con la retirada del campo en solidaridad con su compañero. Tras el duelo, la UEFA inició una investigación formal, mientras que figuras como Mbappé y Clarence Seedorf han exigido sanciones ejemplares. Vinícius, por su parte, reafirmó su postura en redes sociales calificando a los racistas de "cobardes" y criticando a quienes intentan justificar estos ataques basándose en sus celebraciones en el campo.
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